{"id":123,"date":"2021-01-13T20:26:56","date_gmt":"2021-01-13T23:26:56","guid":{"rendered":"http:\/\/reyerta.noblogs.org\/?p=123"},"modified":"2021-01-13T20:27:19","modified_gmt":"2021-01-13T23:27:19","slug":"extractos-del-prologo-mai-68-annee-theorique-etc-de-histoire-critique-de-lultragauche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/?p=123","title":{"rendered":"Extractos del Pr\u00f3logo \u00abMai 68, ann\u00e9e th\u00e9orique, etc.\u00bb de Histoire critique de l\u2019ultragauche"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><strong>Extractos del Pr\u00f3logo \u00abMai 68, ann\u00e9e th\u00e9orique, etc.\u00bb de\u00a0<em>Histoire critique de l\u2019ultragauche<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>El programatismo y su caducidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Bajo el impulso de la huelga de masas de mayo-junio de 1968, despu\u00e9s de que el oto\u00f1o caliente italiano de 1969 y el levantamiento polaco de diciembre de 1970 sucedieran a la primavera francesa, que conflictos a menudo violentos y sin reivindicaciones se multiplicasen en los Estados Unidos y que todas las instancias de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo y de la necesidad de renovar su relaci\u00f3n con el capital se pon\u00edan en tela de juicio, cab\u00eda pensar que al reformismo obrero, al control de los partidos comunistas y de los sindicatos sobre la clase y al bombo izquierdista les quedaba ya poca cuerda, y que todas esas luchas, aun siendo limitadas, anunciaban un nuevo \u00abasalto proletario\u00bb que iba a desembocar a corto plazo en la lucha final. Sin embargo, los l\u00edmites de las luchas de la \u00e9poca fueron apareciendo a medida que \u00e9stas se desarrollaban, y hubo que formular preguntas decisivas tanto sobre los resultados de las revoluciones pasadas como sobre el an\u00e1lisis de las luchas en curso, las perspectivas de desarrollo del modo de producci\u00f3n capitalista y la concepci\u00f3n general del comunismo.<!--more--><span id=\"more-18113\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Desde nuestro punto de vista actual<\/em>, debido a que toda afirmaci\u00f3n del proletariado desapareci\u00f3 tras la reestructuraci\u00f3n que sigui\u00f3 a este asalto, en la actualidad cabe entender toda la acci\u00f3n hist\u00f3rica del \u00abviejo movimiento obrero\u00bb y del \u00abper\u00edodo 68\u00bb mediante el concepto de\u00a0<em>programatismo<\/em>.De forma general, puede decirse que el programatismo se basa en una pr\u00e1ctica y una comprensi\u00f3n de la lucha de clases en la que una de esas clases, el proletariado, encuentra los fundamentos de la organizaci\u00f3n social futura en la emancipaci\u00f3n de su condici\u00f3n, que se convierte\u00a0<em>en un<\/em>\u00a0<em>programa a realizar<\/em>. En la lucha de clases entre proletariado y capital, el proletariado es el elemento positivo que hace estallar la contradicci\u00f3n; la revoluci\u00f3n es, pues, afirmaci\u00f3n del proletariado: dictadura del proletariado, consejos obreros, emancipaci\u00f3n del trabajo, per\u00edodo de transici\u00f3n, extinci\u00f3n del Estado, autogesti\u00f3n generalizada o \u00absociedad de productores asociados\u00bb. Uno de los t\u00e9rminos de la contradicci\u00f3n se presenta como resoluci\u00f3n de la contradicci\u00f3n. El proletariado es investido de una naturaleza revolucionaria que lo torna contradictorio al capital y que se modula de acuerdo con unas condiciones hist\u00f3ricas m\u00e1s o menos \u00abmaduras\u00bb. El programatismo no es una simple teor\u00eda, es, por encima de todo, la pr\u00e1ctica del proletariado, en la que el ascenso de la clase dentro del modo de producci\u00f3n capitalista (de la socialdemocracia a los consejos obreros) se concibe positivamente como un trampol\u00edn hacia la revoluci\u00f3n y el comunismo. Es la pr\u00e1ctica del proletariado desde comienzos del siglo xix hasta finales de la d\u00e9cada de 1960. Ahora bien, al estar esencialmente vinculado al per\u00edodo de subsunci\u00f3n formal del trabajo bajo el capital, durante la primera fase de subsunci\u00f3n real, a partir de la d\u00e9cada de 1920, el programatismo \u00abse descompone\u00bb bajo la forma espec\u00edfica de la identidad obrera.En el proceso de producci\u00f3n, la extracci\u00f3n de plusvalor en su modalidad absoluta implica que producir m\u00e1s plusvalor supone necesariamente producir m\u00e1s valor (lo que ya no es el caso con la extracci\u00f3n de plusvalor en su modalidad relativa). Adem\u00e1s, bajo la subsunci\u00f3n formal del trabajo al capital, el proceso de trabajo no es un proceso adecuado al capital, es decir, la absorci\u00f3n del trabajo vivo por el trabajo muerto no es una consecuencia del propio proceso de trabajo (desarrollo de la maquinaria) y las fuerzas sociales del trabajo (cooperaci\u00f3n, divisi\u00f3n del trabajo, ciencia) no est\u00e1n objetivadas en el capital fijo; tampoco la reproducci\u00f3n de la clase est\u00e1 integrada en la reproducci\u00f3n espec\u00edfica del capital (consumo, estilos de vida, reproducci\u00f3n social de la fuerza de trabajo). El capital no ha hecho suya, integr\u00e1ndola en su propio ciclo, la reproducci\u00f3n colectiva y social de los trabajadores. En su relaci\u00f3n con el trabajo, el capital se presenta como una potencia exterior. Para el proletariado, la revoluci\u00f3n es su propia emancipaci\u00f3n, su afirmaci\u00f3n. La lucha de clases tiene por contenido la afirmaci\u00f3n del proletariado, su erecci\u00f3n en clase dominante, la producci\u00f3n de un per\u00edodo de transici\u00f3n y la formaci\u00f3n de una comunidad obrera basada en el trabajo productivo. En la contradicci\u00f3n que lo opone al capital, el proletariado es, ya, el elemento positivo a liberar; es capaz de oponer efectivamente al capital lo que es en el seno de \u00e9ste, es decir, liberar de la dominaci\u00f3n capitalista su condici\u00f3n de clase obrera y hacer del trabajo la relaci\u00f3n social entre todos los individuos, su comunidad, liberar el trabajo productivo y apoderarse de los medios de producci\u00f3n, eliminar la anarqu\u00eda del mercado capitalista y de la propiedad privada. Eso equivale a querer convertir al valor, la sustancia del trabajo abstracto, en un modo de producci\u00f3n. Es todo este contenido, te\u00f3rico y pr\u00e1ctico, de la lucha de clase del proletariado, lo que llamamos programatismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>Los fracasos revolucionarios como legado<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[\u2026] La revoluci\u00f3n y el comunismo no son cosas conocidas desde los or\u00edgenes del modo de producci\u00f3n capitalista y a\u00fan menos una tensi\u00f3n humana hacia la comunidad, sino una producci\u00f3n hist\u00f3rica de cada ciclo de luchas que ha marcado la historia de este modo de producci\u00f3n y lucha de clases. El comunismo no es una norma que permita juzgar cada fase revolucionaria seg\u00fan el grado en que se haya aproximado a dicha norma ni explicar su fracaso por el hecho de que no lo haya logrado. La producci\u00f3n del comunismo como superaci\u00f3n del capital es una producci\u00f3n hist\u00f3rica real de la \u00fanica historia que existe, la del modo de producci\u00f3n capitalista, que no es otra cosa que la contradicci\u00f3n entre el proletariado y el capital. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El proceso revolucionario de afirmaci\u00f3n program\u00e1tica de la clase es doble. Es, por un lado, el ascenso de la clase en el seno del modo de producci\u00f3n capitalista y, por otro, su afirmaci\u00f3n como clase particular y, por tanto, la conservaci\u00f3n de su autonom\u00eda. La revoluci\u00f3n como afirmaci\u00f3n aut\u00f3noma de la clase (existencia particular para s\u00ed misma frente al capital) se pierde a s\u00ed misma, no como revoluci\u00f3n en general, sino como afirmaci\u00f3n de la clase, en la necesidad de sus propias mediaciones (partidos, sindicatos, cooperativas, mutualidades, parlamento\u2026). Su ascenso se fusiona con el desarrollo del capital y entra en contradicci\u00f3n con lo que, sin embargo, pretende ser su conclusi\u00f3n: su afirmaci\u00f3n aut\u00f3noma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[\u2026] En los a\u00f1os posteriores a 1917 la revoluci\u00f3n es siempre afirmaci\u00f3n de la clase. El proletariado busca liberar su poder social \u2014en el cual basa su organizaci\u00f3n y su pr\u00e1ctica revolucionaria\u2014 existente en el seno del capital contra \u00e9ste. Aquello que le confiere la capacidad de suscitar esta amplia afirmaci\u00f3n de s\u00ed y que define el \u00abimpulso revolucionario\u00bb de este per\u00edodo de posguerra se convierte en su l\u00edmite. La especificidad de este per\u00edodo en relaci\u00f3n con el programatismo cl\u00e1sico, representado por todas las tendencias de la socialdemocracia anteriores a 1914 (pero tambi\u00e9n por el anarquismo y el sindicalismo revolucionario) radica en el hecho de que la afirmaci\u00f3n aut\u00f3noma de la clase frente al capital entra en contradicci\u00f3n con su ascenso dentro de \u00e9ste capital, ya que dicho ascenso est\u00e1 totalmente integrado en la reproducci\u00f3n del capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[\u2026] Que el proletariado no pueda y no quiera seguir siendo lo que es no es una contradicci\u00f3n interna de su naturaleza, una determinaci\u00f3n de su ser, sino la consecuencia de su relaci\u00f3n contradictoria con el capital en el seno de un modo de producci\u00f3n que es siempre hist\u00f3ricamente espec\u00edfico. Es la relaci\u00f3n con el capital de esa mercanc\u00eda particular que es la fuerza de trabajo \u2014en tanto relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n\u2014 lo que constituye la relaci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>El final de un ciclo de luchas<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo que podemos decir ahora acerca de esos movimientos lo decimos\u00a0<em>ahora<\/em>, y si decimos por qu\u00e9 fueron derrotados, se lo debemos a las luchas tal como fueron libradas y a la contrarrevoluci\u00f3n que los aplast\u00f3 (las contrarrevoluciones son tambi\u00e9n y ante todo nuestra relaci\u00f3n con las revoluciones pasadas).\u00a0<em>Nuestro an\u00e1lisis es un resultado; el resultado no preexist\u00eda en la cosa<\/em>. Para nosotros, ahora, toda la importancia de esas revoluciones reside en lo que se nos aparecen como sus contradicciones internas, en su imposibilidad tal como fue producida en los mismos t\u00e9rminos en los que esas luchas existieron y fueron vividas. Nos relacionamos con la historia de las luchas pasadas y la continuidad de la producci\u00f3n te\u00f3rica a trav\u00e9s de todo lo que constituye ahora para nosotros, pr\u00e1ctica y te\u00f3ricamente, la imposibilidad de la revoluci\u00f3n program\u00e1tica. Por eso privilegiamos lo que a menudo fueron corrientes marginales u opiniones \u00abher\u00e9ticas\u00bb, porque eran portadoras de la cr\u00edtica,\u00a0<em>incluida en ella y<\/em>\u00a0<em>sobre sus propias bases<\/em>, de la revoluci\u00f3n como afirmaci\u00f3n del proletariado y emancipaci\u00f3n del trabajo existente, y no la existencia potencial o embrionaria de la revoluci\u00f3n tal como se presenta en la actualidad. Esto es lo que nos vincula a estos movimientos y lo que los convierte en nuestro legado vivo. No buscamos ni lecciones ni antepasados. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El ascenso, y sobre todo el cambio en el contenido de la lucha de clases a finales de la d\u00e9cada de 1960, cerr\u00f3 el ciclo abierto en 1918-19 por la victoria de la contrarrevoluci\u00f3n en Rusia y Alemania. Este nuevo curso de las luchas puso a la vez en crisis la teor\u00eda-programa del proletariado y toda su problem\u00e1tica. Ya no se trataba de saber si la revoluci\u00f3n era cuesti\u00f3n de los Consejos o del Partido. Con la proliferaci\u00f3n de los disturbios en los guetos y las huelgas salvajes, con la revuelta contra el trabajo y la mercanc\u00eda, el regreso del proletariado al primer plano de la escena hist\u00f3rica marc\u00f3, parad\u00f3jicamente, el fin de su afirmaci\u00f3n. En el Oeste, ya no ten\u00eda un aire tan definitivamente integrado como hab\u00edan sostenido los intelectuales modernistas. En el Este, volv\u00eda a luchar vigorosamente contra la explotaci\u00f3n burocr\u00e1tica. Pero los proletarios no tendieron ni en el Oeste ni en el Este a construir el poder de los Consejos, que cincuenta a\u00f1os antes hab\u00eda sido la forma m\u00e1s radical y de base de dicha afirmaci\u00f3n. En Francia la huelga general salvaje de mayo de 1968 no engendr\u00f3 \u00f3rganos espec\u00edficos de gesti\u00f3n obrera. Durante el largo \u00abmayo rampante\u00bb italiano, los consejos de f\u00e1brica y de zona, si bien pusieron de manifiesto la autoorganizaci\u00f3n de la clase de cara a sus propios objetivos \u2014como la disminuci\u00f3n de las cadencias, la reducci\u00f3n de las diferencias salariales, o la escala m\u00f3vil\u2014 no tendieron en absoluto a apoderarse del aparato productivo, del que los j\u00f3venes proletarios inmigrantes del Sur no pensaban m\u00e1s que en huir. Ni siquiera la huelga insurreccional polaca de diciembre de 1970, a diferencia de lo que hab\u00eda sucedido en 1956 en Hungr\u00eda o incluso en la misma Polonia, mostr\u00f3 una clara tendencia gestionaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los proletarios multiplicaban las huelgas, los sabotajes y los saqueos, e incluso abandonaban de las ciudades y el trabajo asalariado en favor de la \u00abvida aut\u00e9ntica\u00bb de las comunidades. Aquello no ten\u00eda nada de revolucionario y s\u00ed mucho de alternativo, pero en todo caso exclu\u00eda cualquier\u00a0<em>afirmaci\u00f3n<\/em>\u00a0dictatorial de la clase y cualquier transici\u00f3n al comunismo, ya fuese en forma consejista o leninista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En resumidas cuentas, ya no se pod\u00eda pensar la superaci\u00f3n del capital en t\u00e9rminos de una extinci\u00f3n cualquiera del valor, las clases y el Estado. Grandes masas de gente entendieron intuitivamente que el comunismo no era una nueva organizaci\u00f3n social ni un nuevo modo de producci\u00f3n, sino la producci\u00f3n de la inmediatez de las relaciones entre individuos singulares, la abolici\u00f3n sin transiciones del capital y de todas las clases, proletariado incluido. Ahora bien, antes de que se produjera una ruptura real en la teor\u00eda, la nueva pr\u00e1ctica del proletariado tuvo que consumar el bloqueo del sistema de cuestiones del programatismo. La superaci\u00f3n del programa, por tanto, pasaba ante todo una por una reafirmaci\u00f3n de su versi\u00f3n radical original contra los l\u00edmites de las revoluciones proletarias vencidas, fijados por la contrarrevoluci\u00f3n victoriosa en la forma del bolchevismo y del reformismo socialdem\u00f3crata.\u00a0<em>La ultraizquierda vivi\u00f3 una segunda juventud.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>La ultraizquierda y su contradicci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0[\u2026] Podemos calificar de ultraizquierda a toda pr\u00e1ctica, organizaci\u00f3n o teor\u00eda que defina la revoluci\u00f3n como afirmaci\u00f3n del proletariado y que al mismo tiempo critique y rechace todas las mediaciones que comporta el ascenso de la clase en el seno del modo de producci\u00f3n capitalista (organizaciones pol\u00edticas, sindicalismo, parlamentarismo\u2026) y sin las cuales esta afirmaci\u00f3n no podr\u00eda existir. En ese sentido,\u00a0<em>la ultraizquierda es una contradicci\u00f3n en proceso<\/em>. Esta contradicci\u00f3n constituye toda la riqueza y todo el inter\u00e9s de la ultraizquierda. Al perseguir un objetivo y suprimir todos los medios racionales y pr\u00e1cticos de realizaci\u00f3n del mismo, la ultraizquierda representa constantemente un problema para s\u00ed misma. El l\u00edmite con el que tropiezan constantemente sus te\u00f3ricos es el de preservar un ser revolucionario del proletariado, un ser verdadero que debe manifestarse, separ\u00e1ndolo de la clase tal cual existe bajo el modo de producci\u00f3n capitalista. De ah\u00ed la m\u00edstica de la autonom\u00eda\/autoorganizaci\u00f3n, que ha de desvelar este ser verdadero y\u00a0<em>siempre presente<\/em>\u00a0de la clase, que permitir\u00e1 que estalle y se supere la forma en que existe como clase de este modo de producci\u00f3n<a href=\"https:\/\/dndf.org\/?p=18113#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.[\u2026] La ultraizquierda desarrolla un programatismo depurado de todo lo que tenga que ver con el ascenso de la clase. Se remite a una clase tal como existir\u00eda en ruptura con su existencia dentro de la reproducci\u00f3n del capital, y presupone siempre que es esta clase la que existe bajo todas las \u00abmistificaciones\u00bb (democracia, partidos, sindicatos y todas las formas de \u00absustitucionismo\u00bb); tiene necesidad de una\u00a0<em>naturaleza revolucionaria<\/em>\u00a0de la clase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>La autonegaci\u00f3n del proletariado: una salida ilusoria de la contradicci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[\u2026] Sin embargo, al hacer la cr\u00edtica de los medios del ascenso de la clase en el seno del modo de producci\u00f3n capitalista, la ultraizquierda suprime toda posibilidad de efectuar esta afirmaci\u00f3n, de no ser mediante la m\u00edstica de una autonom\u00eda finalmente pura, que se ve constantemente contradicha por la realidad hist\u00f3rica y la evoluci\u00f3n misma de la autoorganizaci\u00f3n y de los consejos. [\u2026] Sin salir de su problem\u00e1tica y de sus impasses, la ultraizquierda encontr\u00f3 en la autonegaci\u00f3n del proletariado, como veremos, su forma te\u00f3rica definitiva. Esta teor\u00eda de la autonegaci\u00f3n se generaliz\u00f3 en los medios de ultraizquierda de principios de la d\u00e9cada de 1970, antes de revelarse a posteriori como la \u00faltima etapa previa a una superaci\u00f3n general de la problem\u00e1tica. Fue durante este breve espacio de tiempo cuando la Internacional situacionista (I.S.) apareci\u00f3 como el\u00a0<em>nec plus ultra<\/em>\u00a0de la producci\u00f3n te\u00f3rica.Redefinir este ser revolucionario del proletariado fue el objeto mismo del trabajo te\u00f3rico de la I.S. Para la I.S. se trat\u00f3 siempre de producir la abolici\u00f3n del capital como movimiento y afirmaci\u00f3n de un ser revolucionario del proletariado, pero de un ser que ahora iba a tener por contenido\u00a0<em>su propia negaci\u00f3n<\/em>. En la dial\u00e9ctica del capital, es decir, el movimiento en el que \u00e9ste se reproduce a trav\u00e9s de su contradicci\u00f3n con el proletariado, \u00e9ste \u00faltimo es para la I.S. \u00abel trabajo de lo negativo\u00bb, la negatividad en acci\u00f3n. Fue as\u00ed como la I.S. puso en tela de juicio todas las categor\u00edas del programatismo sin salir de su problem\u00e1tica. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>La persistencia del programatismo y su cr\u00edtica en actos<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este movimiento fue doblegado; hubo una derrota obrera. \u00abMayo 68\u00bb fue vencido, el \u00aboto\u00f1o caliente italiano\u00bb (que dur\u00f3 tres a\u00f1os) tambi\u00e9n, lo mismo que las olas de huelgas salvajes estadounidenses y brit\u00e1nicas, al igual que el movimiento asamble\u00edsta espa\u00f1ol, etc., sin olvidar toda la insubordinaci\u00f3n social que se hab\u00eda extendido a todas las esferas de la sociedad. La derrota no tuvo la magnitud de la de 1917-1936, pero tampoco la reestructuraci\u00f3n en juego tuvo la misma amplitud; seguimos en el mismo modo de subsunci\u00f3n. Cosa que no obsta para que hubiese una derrota y una reestructuraci\u00f3n\/contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el \u00abpost-68\u00bb inmediato, todos los impasses de la producci\u00f3n te\u00f3rica reposaban sobre el hecho de no concebir el desarrollo del capital como una sucesi\u00f3n de ciclos de lucha que planteaban diferentes etapas de la contradicci\u00f3n entre proletariado y capital, sino \u00fanicamente como una acumulaci\u00f3n de condiciones en relaci\u00f3n a una\u00a0<em>naturaleza revolucionaria del proletariado<\/em>\u00a0que hab\u00eda que liberar. De hecho, todo estaba determinado por la falta de teorizaci\u00f3n de la reestructuraci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre el proletariado y el capital. En consecuencia, no se pudo considerar lo que estaba sucediendo como el final de un ciclo de luchas, sino como un proceso que hab\u00eda que radicalizar, que no hab\u00eda agotado todas sus posibilidades, que por una raz\u00f3n u otra (pero siempre exterior a la fase de la contradicci\u00f3n) no hab\u00eda sido puro y duro. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante la crisis de finales de los a\u00f1os sesenta, mientras los logros te\u00f3ricos de la ultraizquierda parecen basarse cada vez m\u00e1s en una contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos (afirmaci\u00f3n del proletariado y cr\u00edtica de todas las mediaciones), comienza a formalizarse como tal la noci\u00f3n de autonegaci\u00f3n del proletariado como salida te\u00f3rica de la \u00abcr\u00edtica del trabajo\u00bb, que parec\u00eda ser la \u00faltima palabra en materia de cr\u00edtica del programatismo.\u00a0<strong><em>El mayo franc\u00e9s: de la revuelta obrera a la comunidad humana pasando por la alienaci\u00f3n<\/em><\/strong>\u00a0[\u2026] La revuelta obrera contra la condici\u00f3n obrera, revuelta contra todos los aspectos de la vida, estaba presa de un desgarramiento. No pod\u00eda expresarse y hacerse efectiva m\u00e1s que volvi\u00e9ndose contra su fundamento real, la condici\u00f3n obrera, pero no para suprimirla,\u00a0<em>ya que no hallaba en s\u00ed misma la relaci\u00f3n con el capital que habr\u00eda podido constituir esa supresi\u00f3n<\/em>, sino para\u00a0<em>separarse<\/em>\u00a0de ella. Por un lado, un movimiento obrero fuerte, con ra\u00edces todav\u00eda s\u00f3lidas, la confirmaci\u00f3n dentro del capital de una identidad obrera, un poder reconocido de la clase y a la vez una imposibilidad radical de transformar ese poder en fuerza aut\u00f3noma y afirmaci\u00f3n revolucionaria de la clase del trabajo; por otro, esa imposibilidad era\u00a0<em>positivamente<\/em>\u00a0la extensi\u00f3n de la revuelta a toda la reproducci\u00f3n social, revuelta a trav\u00e9s de la cual el proletariado se negaba.[\u2026] Si esta revuelta contra la \u00abtotalidad de la vida\u00bb fue entendida como \u00abrevuelta humana\u00bb, fue porque no se consideraba que a partir de su situaci\u00f3n de clase el proletariado pudiera llegar a otra cosa que a afirmarse y, en el mejor de los casos, a la imposibilidad de hacerlo. [\u2026] Separadas del resto del movimiento, las pr\u00e1cticas que pon\u00edan en entredicho la afirmaci\u00f3n de la clase y la emancipaci\u00f3n del trabajo se convirtieron en elementos precursores de una perspectiva\u00a0<em>aclasista<\/em>\u00a0de la revoluci\u00f3n. En revancha, la identificaci\u00f3n de cualquier lucha obrera con el programatismo quedaba justificada. La cr\u00edtica al programatismo se confundi\u00f3, pues, con el abandono de la revoluci\u00f3n como acci\u00f3n del proletariado, es decir, de una clase. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>LA OBSOLESCENCIA DE LA ULTRAIZQUIERDA<\/em><\/strong>\u00a0<strong><em>Y EL CURSO CA\u00d3TICO DE LAS RUPTURAS TE\u00d3RICAS<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[\u2026] Como hemos visto, la huelga general de mayo no cre\u00f3 \u00f3rganos espec\u00edficos que se asemejaran ni de lejos a esa m\u00edtica \u00abforma finalmente hallada de la emancipaci\u00f3n del proletariado\u00bb: no cre\u00f3 \u00f3rganos comunales ni \u00f3rganos de empresa de su dictadura. Adem\u00e1s, las huelgas salvajes \u2014a veces sin reivindicaciones\u2014 que se multiplicaban en Estados Unidos y Europa occidental no mostraron una tendencia clara de los trabajadores a hacerse cargo de la producci\u00f3n. Bajo la subsunci\u00f3n real del capital desaparece toda perspectiva autogestionaria. La conciencia del obrero o del productor de valores de uso desaparece bajo la conciencia del proletario o del productor de plusvalor. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>Comunismo por imposibilidad y humanismo (clase obrera y proletariado)<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante la descomposici\u00f3n de todo este ciclo hist\u00f3rico para el que la revoluci\u00f3n hab\u00eda sido el ascenso de la clase trabajadora y su afirmaci\u00f3n como clase dominante, se impuso como una evidencia que la revoluci\u00f3n ten\u00eda que ser la abolici\u00f3n de todas las clases, es decir, fundamentalmente, la negaci\u00f3n del proletariado por s\u00ed mismo. Pero la imposibilidad del programatismo fue identificada de entrada, de manera inmediata y espont\u00e1nea, con la abolici\u00f3n del capital y de todas las clases. Las manifestaciones de la imposibilidad de la afirmaci\u00f3n se convirtieron\u00a0<em>ipso facto<\/em>\u00a0en la revoluci\u00f3n como superaci\u00f3n de todas las clases. El comunismo no era m\u00e1s que una \u00absoluci\u00f3n\u00bb por imposibilidad: la imposibilidad de la afirmaci\u00f3n del proletariado identificada inmediatamente con la negaci\u00f3n del proletariado por s\u00ed mismo [\u2026]. En este dispositivo te\u00f3rico, cuando se trataba de la clase obrera, no pod\u00eda tratarse de la revoluci\u00f3n, y cuando se trataba de la revoluci\u00f3n, no pod\u00eda tratarse de la clase obrera; de ah\u00ed el \u00abhallazgo te\u00f3rico\u00bb de la clase obrera\u00a0<em>y<\/em>\u00a0el proletariado, que consiste en oponer a la clase obrera (capital variable) al proletariado (irreproductibilidad revolucionaria). Una vez distinguido e incluso opuesto aquello que convierte al proletariado en una clase de este modo de producci\u00f3n de aquello que lo convierte en una clase revolucionaria, la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n s\u00f3lo pod\u00eda quedar reducida a fraseolog\u00eda. En esta construcci\u00f3n conceptual, como el proletariado resulta ser un\u00a0<em>concepto vac\u00edo<\/em>\u00a0(una simple forma necesaria para el razonamiento), el humanismo viene a llenarlo para que el sistema que hasta entonces funcionaba de manera imposible recobre una positividad. [\u2026]En \u00faltimo t\u00e9rmino, la revoluci\u00f3n segu\u00eda siendo la afirmaci\u00f3n subjetiva de la esencia revolucionaria de la clase o el\u00a0<em>salto del proletariado m\u00e1s all\u00e1 de su existencia dentro del capital<\/em>. La revoluci\u00f3n como comunizaci\u00f3n no estaba anclada en los l\u00edmites y las contradicciones internas de la lucha de clases porque no era el simple producto del desarrollo de esa contradicci\u00f3n que es la explotaci\u00f3n. [\u2026]En su nuevo \u00abasalto\u00bb, el proletariado no tend\u00eda a gestionar la sociedad capitalista, pero tampoco a \u00abtomar medidas comunistas irreversibles\u00bb. Dado que la situaci\u00f3n era parad\u00f3jica\u00a0<em>en la pr\u00e1ctica<\/em>, engendr\u00f3 una\u00a0<em>teor\u00eda<\/em>\u00a0parad\u00f3jica: un\u00a0<em>neoprogramatismo imposible<\/em>\u00a0en el que se supon\u00eda que la revoluci\u00f3n se levar\u00eda a cabo en dos etapas. En primer lugar, el\u00a0<em>proletariado<\/em>\u00a0\u2014encarnaci\u00f3n negativa de la humanidad comunista futura\u2014 se separa de la clase obrera, que no es m\u00e1s que la fracci\u00f3n variable del capital e incluso, en \u00faltima instancia, una clase contrarrevolucionaria. En tanto negaci\u00f3n de la humanidad, el proletariado s\u00f3lo puede empezar a atacar las relaciones sociales capitalistas; no puede fundar la comunidad humana. Por tanto, es necesario que, en una segunda etapa, en el transcurso de la crisis, a partir de esta clase a\u00fan limitada y particular, se forme una \u00abclase universal\u00bb id\u00e9ntica a la\u00a0<em>humanidad<\/em>\u00a0y, por tanto, positivamente comunista por fin. El problema de esta \u00absoluci\u00f3n\u00bb es que el a\u00f1adido de un paso suplementario entre la crisis revolucionaria y su desenlace no nos saca del impasse del programa. Nos encierra en \u00e9l por el rodeo de una sobrepuja especulativa que llega a su apogeo y su bloqueo en la inversi\u00f3n de la autonegaci\u00f3n por medio del humanismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Autonegaci\u00f3n y humanismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[\u2026] Esta problem\u00e1tica lleg\u00f3 a su paroxismo cuando, como los situacionistas en 1968-1969, se quiso conciliar el consejismo, la autogesti\u00f3n generalizada y la autonegaci\u00f3n del proletariado. [\u2026] Esa fue la belleza fugaz de este per\u00edodo: el \u00abpoder obrero\u00bb y el \u00abrechazo del trabajo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[\u2026] Ante esta situaci\u00f3n, en la que la defensa de la condici\u00f3n obrera ya no era, dentro del proceso de un ciclo de luchas, la antesala de la revoluci\u00f3n, resultaba c\u00f3modo oponer la situaci\u00f3n de clase que define al proletariado en el modo de producci\u00f3n capitalista a su verdadera naturaleza revolucionaria, que s\u00f3lo existir\u00eda y aparecer\u00eda en ruptura con su existencia y su acci\u00f3n como clase espec\u00edfica del modo de producci\u00f3n, verdadera naturaleza \u00e9sta que su reproducci\u00f3n como clase enmascaraba. [\u2026] Naturalmente, el \u00abrechazo del trabajo\u00bb, los disturbios, los saqueos, las huelgas sin reivindicaciones, se convirtieron en la actividad por excelencia en la que pod\u00eda fundamentarse esa autonegaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[\u2026] No se entiende que el proletariado es una clase revolucionaria debido a aquello que lo convierte en una clase de sociedad capitalista: la explotaci\u00f3n; no se identifica el desarrollo del capital con el curso de la contradicci\u00f3n. Siempre se vuelve a oponer una naturaleza revolucionaria del proletariado a un desarrollo del capital que no tendr\u00eda otro significado hist\u00f3rico que el de ser una acumulaci\u00f3n de condiciones. La autonegaci\u00f3n funciona transformando la din\u00e1mica de la relaci\u00f3n contradictoria entre clases en una\u00a0<em>contradicci\u00f3n interna<\/em>\u00a0a uno de sus polos, el proletariado. Esta contradicci\u00f3n interna es, la mayor\u00eda de las veces, la\u00a0<em>dimensi\u00f3n humana<\/em>\u00a0del proletariado que, opuesta a su situaci\u00f3n de clase reducida a la condici\u00f3n de \u00abcapital variable\u00bb, se convierte en la determinaci\u00f3n a la que se refiere el \u00abrechazo del trabajo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al investir al proletariado de una dimensi\u00f3n humana, se postula que la abolici\u00f3n de las clases existe en estado latente en el seno de \u00e9ste. Si el proletariado puede abolir las clases durante la revoluci\u00f3n es porque ya es en s\u00ed la abolici\u00f3n de las clases, esa famosa \u00abclase de la sociedad burguesa que no es una clase de la sociedad burguesa<a href=\"https:\/\/dndf.org\/?p=18113#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>\u00bb\u2026 Aqu\u00ed se ve perfectamente la diferencia entre el programa cl\u00e1sico y la autonegaci\u00f3n como concepto final del viejo ciclo, como su conclusi\u00f3n te\u00f3rica: para el primero, la dimensi\u00f3n humana del proletariado es inseparable de su pertenencia de clase, es la humanidad del trabajo productivo; para la segunda, est\u00e1 radicalmente separada de ella, y esta separaci\u00f3n llega hasta la contradicci\u00f3n y la superaci\u00f3n de la una por la otra. El proletariado negar\u00eda su situaci\u00f3n de clase, se revelar\u00eda como humano y entonces ser\u00eda revolucionario. De hecho, la clase ya no es m\u00e1s que el depositario\u00a0<em>por fin adecuado<\/em>\u00a0de una din\u00e1mica presente desde la noche de los tiempos en el desenvolvimiento de la historia como \u00abtensi\u00f3n hacia la comunidad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>La reestructuraci\u00f3n: una actividad de la clase capitalista<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A partir de 1974-1975, la relaci\u00f3n de fuerzas se invierte. Por un lado, la contrarrevoluci\u00f3n no se diluye ni se retrasa en absoluto: en todas las zonas centrales, comienzan las grandes oleadas de despidos, la deslocalizaci\u00f3n de gran parte de la producci\u00f3n industrial hacia los pa\u00edses emergentes, la precarizaci\u00f3n generalizada del trabajo asalariado, las restricciones legales a la inmigraci\u00f3n y los planes de austeridad. Todo ello sistematizado por el predominio del capital financiero, que ordena todas las pol\u00edticas de salida de la crisis. Por otro lado, la revuelta proletaria no es en modo alguno desviada de su objetivo, sino vencida por sus l\u00edmites, tanto en las empresas, donde la reorganizaci\u00f3n del trabajo liquida las \u00abfortalezas obreras\u00bb, como fuera de ellas, con el ataque a las condiciones de la reproducci\u00f3n. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dicho de manera un poco abrupta y exagerada: el capital \u00abrecupera el poder\u00bb en las f\u00e1bricas y en toda la reproducci\u00f3n social. [\u2026] Esta recuperaci\u00f3n, por supuesto, no fue un retorno a la situaci\u00f3n anterior. La clase capitalista acaba con todo lo que reafirmaba esa\u00a0<em>identidad obrera<\/em>\u00a0y legitimaba al proletariado como rival del capital; es\u00a0<em>la definici\u00f3n misma de la reestructuraci\u00f3n<\/em>\u00a0(como hemos vimos al comienzo de este texto). La desaparici\u00f3n de la identidad obrera no es el simple efecto de una contrarrevoluci\u00f3n tras la cual las cosas reaparecen, aunque sea bajo una\u00a0<em>forma<\/em>\u00a0diferente; la contrarrevoluci\u00f3n se define como una transformaci\u00f3n estructural de la relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>Reestructuraci\u00f3n: modificaci\u00f3n estructural de la contradicci\u00f3n entre clases y su din\u00e1mica<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[\u2026] La clase capitalista super\u00f3 los l\u00edmites del viejo ciclo de luchas. Restableci\u00f3 una tasa de beneficio promedio adecuada a la acumulaci\u00f3n de un capital a la vez ampliado y concentrado y, por tanto, reestructur\u00f3 la contradicci\u00f3n que lo opon\u00eda al proletariado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[\u2026] La reestructuraci\u00f3n es una\u00a0<em>reestructuraci\u00f3n de la contradicci\u00f3n entre las clases<\/em>: la estructura, el contenido de la lucha de clases, la producci\u00f3n de su superaci\u00f3n, resultan, pues, modificados. Existe una manera de enmascarar esto que consiste en multiplicar las \u00abreestructuraciones\u00bb para perpetuar las viejas concepciones. Se reconocen todo tipo de reestructuraciones para mejor negar\u00a0<em>la reestructuraci\u00f3n<\/em>, en singular, como nueva configuraci\u00f3n de la contradicci\u00f3n\u00a0<em>entre las clases<\/em>. [\u2026] Tiene lugar, desde luego, una\u00a0<em>transformaci\u00f3n<\/em>\u00a0de la perspectiva program\u00e1tica \u2014un reconocimiento ambiguo de la reestructuraci\u00f3n capitalista y de la desaparici\u00f3n de toda afirmaci\u00f3n del proletariado\u2014 pero\u00a0<em>no una ruptura<\/em>, en el sentido de que no se produce ninguna otra concepci\u00f3n coherente del proceso revolucionario. Todo se reestructura: las empresas, los procesos de trabajo en la producci\u00f3n y el transporte, la circulaci\u00f3n del capital, los sistemas sociales, los Estados, las clases, el ciclo mundial, etc. A falta de s\u00edntesis, multiplicar\u00a0<em>las<\/em>\u00a0reestructuraciones logra ocultar\u00a0<em>la<\/em>\u00a0reestructuraci\u00f3n de la valorizaci\u00f3n del capital, es decir, de la explotaci\u00f3n, o lo que es lo mismo, de la contradicci\u00f3n entre el proletariado y el capital. [\u2026] Fue durante esta crisis, a trav\u00e9s de un recorrido te\u00f3rico ca\u00f3tico, cuando se acu\u00f1\u00f3 el concepto de comunizaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"https:\/\/dndf.org\/?p=18113#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0Con el Partido como invariante de la clase que \u00e9sta se ver\u00e1 obligada a reconocer alg\u00fan d\u00eda como suyo, la Izquierda italiana da otra respuesta a la misma pregunta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"https:\/\/dndf.org\/?p=18113#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0La tesis seg\u00fan la cual el proletariado es \u00abuna clase de la sociedad burguesa que no es una clase de la sociedad burguesa\u00bb (Marx, \u00abIntroducci\u00f3n a la\u00a0<em>Cr\u00edtica de la filosof\u00eda del derecho de Hegel<\/em>\u00bb, 1843) es completamente tributaria de una problem\u00e1tica que convierte al proletariado en la humanidad verdadera, potencial o virtual. El proletario de la \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb de 1843 nos remite al humanismo de Feuerbach. Siempre hay que prestar atenci\u00f3n a las f\u00f3rmulas un poco excesivamente rimbombantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Extra\u00eddo desde: https:\/\/dndf.org\/?p=18113<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-124\" src=\"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/files\/2021\/01\/mai68.jpeg\" alt=\"\" width=\"2048\" height=\"1175\" srcset=\"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/files\/2021\/01\/mai68.jpeg 2048w, https:\/\/reyerta.noblogs.org\/files\/2021\/01\/mai68-300x172.jpeg 300w, https:\/\/reyerta.noblogs.org\/files\/2021\/01\/mai68-1024x588.jpeg 1024w, https:\/\/reyerta.noblogs.org\/files\/2021\/01\/mai68-768x441.jpeg 768w, https:\/\/reyerta.noblogs.org\/files\/2021\/01\/mai68-1536x881.jpeg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 2048px) 100vw, 2048px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Extractos del Pr\u00f3logo \u00abMai 68, ann\u00e9e th\u00e9orique, etc.\u00bb de\u00a0Histoire critique de l\u2019ultragauche El programatismo y su caducidad Bajo el impulso de la huelga de masas de mayo-junio de 1968, despu\u00e9s de que el oto\u00f1o caliente italiano de 1969 y el levantamiento polaco de diciembre de 1970 sucedieran a la primavera francesa, que conflictos a menudo &hellip; <a href=\"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/?p=123\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Extractos del Pr\u00f3logo \u00abMai 68, ann\u00e9e th\u00e9orique, etc.\u00bb de Histoire critique de l\u2019ultragauche<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":15645,"featured_media":124,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24,2],"tags":[],"class_list":["post-123","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-teoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/15645"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=123"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":128,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/123\/revisions\/128"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}