{"id":141,"date":"2021-05-30T15:30:49","date_gmt":"2021-05-30T18:30:49","guid":{"rendered":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/?p=141"},"modified":"2021-05-30T15:30:49","modified_gmt":"2021-05-30T18:30:49","slug":"el-proletariado-como-sujeto-y-como-representacion-guy-debord","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/?p=141","title":{"rendered":"El proletariado como sujeto y como representaci\u00f3n (Guy Debord)"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center\"><b>El proletariado como sujeto y como representaci\u00f3n<\/b><\/h2>\n<p style=\"text-align: right\"><strong>Por Guy Debord<\/strong><\/p>\n<div><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00ab<i>El derecho igualitario de todos a los bienes y placeres de este mundo, la destrucci\u00f3n de toda autoridad, la negaci\u00f3n de todo freno moral; he ah\u00ed, si descendemos hasta el fondo de las cosas, la raz\u00f3n de ser de la insurrecci\u00f3n del 18 de marzo y el programa de la temible asociaci\u00f3n que le ha suministrado un ej\u00e9rcito.<\/i>\u00ab<\/div>\n<div style=\"text-align: right\"><b><i>Investigaci\u00f3n parlamentaria sobre la insurrecci\u00f3n del 18 de marzo<\/i><\/b><br \/>\n<b><i><br \/>\n<\/i><\/b><\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\"><b>73<\/b><b><\/b><\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">El movimiento real que suprime las condiciones existentes gobierna la sociedad a partir de la victoria de la burgues\u00eda en la econom\u00eda, y lo hace visiblemente tras la traducci\u00f3n pol\u00edtica de esta victoria. El desarrollo de las fuerzas productivas ha hecho estallar las antiguas relaciones de producci\u00f3n y todo orden est\u00e1tico se desploma. Todo lo que era absoluto se convierte en hist\u00f3rico.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\"><b>74<\/b><b><\/b><\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Al ser lanzados en la historia, al tener que participar en el trabajo y las luchas que la constituyen, los hombres se ven forzados a afrontar sus relaciones de una forma que no sea enga\u00f1osa. Esta historia no tiene otro objeto que el que ella realiza sobre s\u00ed misma, aunque la visi\u00f3n metaf\u00edsica \u00faltima inconsciente de la \u00e9poca hist\u00f3rica pueda contemplar la progresi\u00f3n productiva a trav\u00e9s de la cual la historia se despliega como el objeto mismo de la historia. El\u00a0<i>sujeto<\/i>\u00a0de la historia no puede ser sino lo viviente produci\u00e9ndose a s\u00ed mismo, convirti\u00e9ndose en due\u00f1o y poseedor de su mundo que es la historia y existiendo como\u00a0<i>conciencia de su juego<\/i>.<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center\"><b>75<\/b><b><\/b><\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Como una misma corriente se desarrollan las luchas de clases de la larga\u00a0<i>\u00e9poca revolucionaria<\/i>\u00a0inaugurada por el ascenso de la burgues\u00eda y el\u00a0<i>pensamiento de la historia<\/i>, la dial\u00e9ctica, el pensamiento que ya no se detiene en la b\u00fasqueda del sentido de lo existente, sino que se eleva al conocimiento de la disoluci\u00f3n de todo lo que es; y en el movimiento disuelve toda separaci\u00f3n.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\"><b>76<\/b><b><\/b><\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Hegel ya no tuvo que\u00a0<i>interpretar<\/i>\u00a0el mundo, sino la\u00a0<i>transformaci\u00f3n<\/i>\u00a0del mundo. Al\u00a0<i>interpretar solamente<\/i>\u00a0la transformaci\u00f3n Hegel no es sino la conclusi\u00f3n\u00a0<i>filos\u00f3fica<\/i>\u00a0de la filosof\u00eda. Quiere comprender un mundo\u00a0<i>que se hace a s\u00ed mismo<\/i>. Este pensamiento hist\u00f3rico no es todav\u00eda sino la conciencia que siempre llega demasiado tarde y que enuncia la justificaci\u00f3n\u00a0<i>post festum<\/i>. De modo que no supera la separaci\u00f3n m\u00e1s que\u00a0<i>en el pensamiento<\/i>. La paradoja que consiste en suspender el sentido de toda realidad en su consumaci\u00f3n hist\u00f3rica y en revelar al mismo tiempo este sentido constituy\u00e9ndose en consumaci\u00f3n de la historia se desprende del simple hecho de que el pensador de las revoluciones burguesas de los siglos XVII y XVIII no busc\u00f3 en su filosof\u00eda m\u00e1s que la\u00a0<i>reconciliaci\u00f3n<\/i>\u00a0con el resultado de \u00e9stas. \u00abDel mismo modo como filosof\u00eda de la revoluci\u00f3n burguesa no expresa todo el proceso de esta revoluci\u00f3n, sino solamente su conclusi\u00f3n \u00faltima. En este sentido, \u00e9sta no es una filosof\u00eda de la revoluci\u00f3n, sino de la restauraci\u00f3n.\u00bb (Karl Korsch.\u00a0<i>Tesis sobre Hegel y la revoluci\u00f3n<\/i>). Hegel hizo por \u00faltima vez el trabajo del fil\u00f3sofo, la \u00abglorificaci\u00f3n de lo que existe\u00bb; pero aquello que exist\u00eda para \u00e9l ya no pod\u00eda ser sino la totalidad del movimiento hist\u00f3rico. La posici\u00f3n\u00a0<i>exterior<\/i>\u00a0del pensamiento, que en realidad se manten\u00eda, s\u00f3lo pod\u00eda ser enmascarada mediante su identificaci\u00f3n con un proyecto previo del Esp\u00edritu, h\u00e9roe absoluto que ha hecho lo que ha querido y ha querido lo que ha hecho, y cuya realizaci\u00f3n coincide con el presente. As\u00ed, la filosof\u00eda que muere en el pensamiento de la historia no puede ya glorificar su mundo m\u00e1s que renegando de \u00e9l, pues para tomar la palabra es preciso suponer concluida esta historia total all\u00ed donde ella condujo todo; y cerrar la sesi\u00f3n del \u00fanico tribunal donde puede ser dictada la sentencia de la verdad.<b><\/b><\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\"><b>77<\/b><\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Cuando el proletariado manifiesta por su propia existencia en actos que este pensamiento de la historia no se ha olvidado el desmentido de la <i>conclusi\u00f3n<\/i>\u00a0es tambi\u00e9n la confirmaci\u00f3n del m\u00e9todo.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\"><b>78<\/b><\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">El pensamiento de la historia no puede ser salvado m\u00e1s que transform\u00e1ndose en pensamiento pr\u00e1ctico; y la pr\u00e1ctica del proletariado como clase revolucionaria no puede ser menos que la conciencia hist\u00f3rica operando sobre la totalidad de su mundo. Todas las corrientes te\u00f3ricas del movimiento obrero <i>revolucionario<\/i>\u00a0han surgido de un enfrentamiento cr\u00edtico con el pensamiento hegeliano, tanto en el caso de Marx como en el de Stirner o Bakunin.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\"><b>79<\/b><\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">El car\u00e1cter inseparable de la teor\u00eda de Marx y del m\u00e9todo hegeliano es a su vez inseparable del car\u00e1cter revolucionario de esta teor\u00eda, es decir, de su verdad. Es en esto en lo que esta primera relaci\u00f3n ha sido generalmente ignorada o mal comprendida, o incluso denunciada como el punto d\u00e9bil de lo que deven\u00eda enga\u00f1osamente en una <i>doctrina<\/i>\u00a0marxista. Bernstein, en\u00a0<i>Socialismo te\u00f3rico y socialdemocracia pr\u00e1ctica<\/i>, revela perfectamente esta conexi\u00f3n del m\u00e9todo dial\u00e9ctico y de<i>\u00a0la toma de posici\u00f3n<\/i>\u00a0hist\u00f3rica, lamentando las previsiones poco cient\u00edficas del\u00a0<i>Manifiesto de 1847<\/i>\u00a0sobre la inminencia de la revoluci\u00f3n proletaria en Alemania: \u00abEsta autosugesti\u00f3n hist\u00f3rica, tan err\u00f3nea como la podr\u00eda haber concebido cualquier visionario pol\u00edtico, ser\u00eda incomprensible en el caso de Marx, que en esta \u00e9poca ya hab\u00eda estudiado seriamente la econom\u00eda, si no se viera en ella el resultado de un resto de dial\u00e9ctica antit\u00e9tica hegeliana de la que ni Marx ni Engels supieron nunca deshacerse completamente. En estos tiempos de efervescencia general esto fue m\u00e1s fatal a\u00fan para ellos\u00bb.<b><\/b><\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\"><b>80<\/b><\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La <i>inversi\u00f3n<\/i>\u00a0que Marx efect\u00faa para una \u00absalvaci\u00f3n por transferencia\u00bb del pensamiento de las revoluciones burguesas no consiste en reemplazar trivialmente por el desarrollo materialista de las fuerzas productivas el recorrido del Esp\u00edritu hegeliano yendo a su propio encuentro en el tiempo, cuya objetivaci\u00f3n es id\u00e9ntica a su alienaci\u00f3n y cuyas heridas hist\u00f3ricas no dejan cicatrices. La historia que deviene real ya no tiene\u00a0<i>fin<\/i>. Marx destruy\u00f3 la posici\u00f3n\u00a0<i>separada<\/i>\u00a0de Hegel ante lo que sucede; y la\u00a0<i>contemplaci\u00f3n<\/i>\u00a0de un agente supremo exterior, sea el que sea. La teor\u00eda no tiene que conocer m\u00e1s que lo que ella hace. Por el contrario la contemplaci\u00f3n del movimiento de la econom\u00eda, en el pensamiento dominante de la sociedad actual es la heredera\u00a0<i>no subvertida<\/i>\u00a0de la parte<i>\u00a0no-dial\u00e9ctica<\/i>\u00a0del intento hegeliano de componer un sistema circular: es una aprobaci\u00f3n que ha perdido la dimensi\u00f3n del concepto y que no necesita justificarse en un hegelianismo, puesto que el movimiento que se trata de ensalzar no es m\u00e1s que un sector sin pensamiento del mundo, cuyo desarrollo mec\u00e1nico domina efectivamente el todo. El proyecto de Marx es el de una historia consciente. Lo cuantitativo que surge en el desarrollo ciego de las fuerzas productivas simplemente econ\u00f3micas debe cambiarse por la apropiaci\u00f3n hist\u00f3rica cualitativa. La\u00a0<i>cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u00a0<\/i>es el primer acto de este\u00a0<i>fin de la prehistoria<\/i>: \u00abDe todos los instrumentos de producci\u00f3n, el de mayor poder productivo es la clase revolucionaria misma\u00bb.<b><\/b><\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\"><b>81<\/b><\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Lo que ata estrechamente la teor\u00eda de Marx al pensamiento cient\u00edfico es la comprensi\u00f3n racional de las fuerzas que se ejercen realmente en la sociedad. Sin embargo es fundamentalmente un <i>m\u00e1s all\u00e1<\/i>\u00a0del pensamiento cient\u00edfico, donde \u00e9ste est\u00e1 conservado en tanto que superado: se trata de una comprensi\u00f3n de la\u00a0<i>lucha<\/i>, y en modo alguno de la\u00a0<i>ley<\/i>. \u00abConocemos una sola ciencia: la ciencia de la historia\u00bb, dice\u00a0<i>La ideolog\u00eda alemana<\/i>.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\"><b>82<\/b><\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La \u00e9poca burguesa, que pretende fundar cient\u00edficamente la historia, descuida el hecho de que esta ciencia disponible debi\u00f3 m\u00e1s bien ser ella misma fundada hist\u00f3ricamente con la econom\u00eda. Inversamente, la historia s\u00f3lo depende radicalmente de este conocimiento en tanto que sigue siendo <i>historia econ\u00f3mica<\/i>. El punto de vista de la observaci\u00f3n cient\u00edfica ha podido descuidar por otro lado en qu\u00e9 medida toma parte la historia en la econom\u00eda misma -el proceso global que modifica sus propios datos cient\u00edficos de base-. Es lo que muestra la vanidad de los c\u00e1lculos socialistas que cre\u00edan haber establecido la periodicidad exacta de las crisis; y desde que la intervenci\u00f3n constante del Estado ha logrado compensar el efecto de las tendencias a la crisis el mismo g\u00e9nero de razonamiento ve en este equilibrio una armon\u00eda econ\u00f3mica definitiva. El proyecto de superar la econom\u00eda, de la toma de posesi\u00f3n de la historia, debe conocer &#8211; y atraer hacia s\u00ed &#8211; la ciencia de la sociedad, no puede ser \u00e9l mismo\u00a0<i>cient\u00edfico<\/i>. En este \u00faltimo movimiento que cree dominar la historia presente mediante un conocimiento cient\u00edfico el punto de vista revolucionario sigue siendo\u00a0<i>burgu\u00e9s<\/i>.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">83<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Las corrientes ut\u00f3picas del socialismo, aunque fundadas a su vez hist\u00f3ricamente en la cr\u00edtica de la organizaci\u00f3n social existente, pueden ser justamente calificadas de ut\u00f3picas en la medida en que rechazan la historia -es decir, la lucha real en curso, as\u00ed como el movimiento del tiempo m\u00e1s all\u00e1 de la perfecci\u00f3n inmutable de su imagen de sociedad feliz-, pero no porque rechacen la ciencia. Los pensadores utopistas est\u00e1n por el contrario enteramente dominados por el pensamiento cient\u00edfico, tal como se hab\u00eda impuesto en los siglos precedentes. Ellos buscan el perfeccionamiento de este sistema racional general: no se consideran en modo alguno como profetas desarmados, puesto que creen en el poder social de la demostraci\u00f3n cient\u00edfica e incluso, en el caso del saintsimonismo, en la toma del poder por la ciencia. Al respecto, dice Sombart, \u00ab\u00bfPretend\u00edan arrancar mediante luchas lo que debe ser <i>probado<\/i>?\u00bb No obstante la concepci\u00f3n cient\u00edfica de los ut\u00f3picos no se extiende a este conocimiento de que los grupos sociales tienen intereses en una situaci\u00f3n existente, fuerzas para mantenerla, y tambi\u00e9n formas de falsa conciencia correspondientes a tales posiciones. Queda muy retrasada respecto a la realidad hist\u00f3rica del desarrollo de la ciencia misma, que se ha encontrado en gran parte orientada por la\u00a0<i>demanda social<\/i>\u00a0derivada de tales factores, que selecciona no solamente lo que puede ser admitido, sino tambi\u00e9n lo que puede ser investigado. Los socialistas ut\u00f3picos siguen prisioneros del\u00a0<i>modo de exposici\u00f3n de la verdad cient\u00edfica<\/i>, conciben esta verdad seg\u00fan su pura imagen abstracta, tal como les hab\u00eda sido impuesta en una etapa muy anterior de la sociedad. Como subray\u00f3 Sorel, los ut\u00f3picos piensan descubrir y demostrar las leyes de la sociedad sobre el modelo de la\u00a0<i>astronom\u00eda<\/i>. La armon\u00eda a la que aspiran, hostil a la historia, deriva de un intento de aplicaci\u00f3n de la ciencia a la sociedad menos dependiente de la historia. Intenta hacerse reconocer con la misma inocencia experimental que el newtonismo, y el destino feliz constantemente postulado \u00abjuega en su ciencia social un papel an\u00e1logo al que le corresponde a la inercia en la mec\u00e1nica racional\u00bb (<i>Materiales para una historia del proletariado<\/i>).<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">84<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">El aspecto determinista-cient\u00edfico en el pensamiento de Marx fue precisamente la brecha por la cual penetr\u00f3 el proceso de \u00abideologizaci\u00f3n\u00bb, todav\u00eda vivo \u00e9l, y en mayor medida en la herencia te\u00f3rica legada al movimiento obrero. La llegada del sujeto de la historia es retrasada todav\u00eda para m\u00e1s tarde, y es la ciencia hist\u00f3rica por excelencia, la econom\u00eda, quien tiende cada vez en mayor medida a garantizar la necesidad de su propia negaci\u00f3n futura. Pero con ello se rechaza fuera del campo de la visi\u00f3n te\u00f3rica la pr\u00e1ctica revolucionaria que es la \u00fanica verdad de esta negaci\u00f3n. As\u00ed, es importante estudiar pacientemente el desarrollo econ\u00f3mico, y admitir todav\u00eda, con una tranquilidad hegeliana, la aflicci\u00f3n, lo que sigue siendo, en su resultado, \u00abun cementerio de buenas intenciones\u00bb. Se descubre que ahora, seg\u00fan la ciencia de las revoluciones, <i>la conciencia llega siempre demasiado pronto<\/i>\u00a0y deber\u00e1 ser ense\u00f1ada. \u00abLa historia nos ha desmentido, a nosotros y a todos los que pensaban como nosotros. Ha demostrado claramente que el estado del desarrollo econ\u00f3mico en el continente no se hallaba todav\u00eda ni mucho menos maduro&#8230;\u00bb, dir\u00e1 Engels en 1895. Toda su vida Marx ha mantenido el punto de vista unitario de su teor\u00eda, pero la\u00a0<i>exposici\u00f3n<\/i>\u00a0de su teor\u00eda fue planteada sobre el\u00a0<i>terreno<\/i>\u00a0del pensamiento dominante precis\u00e1ndose bajo la forma de cr\u00edticas de disciplinas particulares, principalmente la cr\u00edtica a la ciencia fundamental de la sociedad burguesa, la econom\u00eda pol\u00edtica. Esta mutilaci\u00f3n, ulteriormente aceptada como definitiva, es la que ha constituido el \u00abmarxismo\u00bb.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">85<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">El defecto en la teor\u00eda de Marx es naturalmente el defecto de la lucha revolucionaria del proletariado de su \u00e9poca. La clase obrera no decret\u00f3 la revoluci\u00f3n en permanencia en la Alemania de 1848; la Comuna fue vencida en el aislamiento. De esa manera la teor\u00eda revolucionaria no puede alcanzar todav\u00eda su existencia propia total. El encontrarse reducido a defenderla y precisarla en la separaci\u00f3n del trabajo acad\u00e9mico en el <i>British Museum<\/i>implicaba una p\u00e9rdida en la teor\u00eda misma. Son precisamente las justificaciones cient\u00edficas extra\u00eddas sobre el futuro del desarrollo de la clase obrera y la pr\u00e1ctica organizativa ligada a estas justificaciones las que se convertir\u00e1n en los obst\u00e1culos de la conciencia proletaria en un estadio m\u00e1s avanzado.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">86<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Toda insuficiencia te\u00f3rica en la defensa <i>cient\u00edfica<\/i>\u00a0de la revoluci\u00f3n proletaria puede estar relacionada, tanto por el contenido como por la forma de la exposici\u00f3n, con una identificaci\u00f3n del proletariado con la burgues\u00eda<i>desde el punto de vista de la toma revolucionaria del poder<\/i>.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">87<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La tendencia a fundamentar una demostraci\u00f3n de la legalidad cient\u00edfica del poder proletario haciendo inventario de experimentaciones <i>repetidas<\/i>\u00a0del pasado oscurece desde el\u00a0<i>Manifiesto<\/i>\u00a0el pensamiento hist\u00f3rico de Marx, haci\u00e9ndole sostener una imagen\u00a0<i>lineal<\/i>\u00a0del desarrollo de los modos de producci\u00f3n, arrastrada por luchas de clases que terminar\u00edan en cada caso \u00aben una transformaci\u00f3n revolucionaria de la sociedad entera o en la destrucci\u00f3n com\u00fan de las clases en lucha\u00bb. Pero en la realidad observable de la historia, as\u00ed como en \u00abel modo de producci\u00f3n asi\u00e1tico\u00bb, como Marx constat\u00f3 en otro lugar, conservaba su inmovilidad a pesar de todos los enfrentamientos de clase, y ni las sublevaciones de los siervos vencieron jam\u00e1s a los barones ni las revueltas de esclavos de la antig\u00fcedad a los hombres libres. El esquema lineal pierde de vista ante todo el hecho de que\u00a0<i>la burgues\u00eda es la \u00fanica clase revolucionaria que ha llegado a vencer<\/i>; y al mismo tiempo la \u00fanica para la cual el desarrollo de la econom\u00eda ha sido causa y consecuencia de su apropiaci\u00f3n de la sociedad. La misma simplificaci\u00f3n condujo a Marx a descuidar el papel econ\u00f3mico del Estado en la gesti\u00f3n de una sociedad: la de clases. Si la burgues\u00eda ascendente pareci\u00f3 liberar la econom\u00eda del Estado fue s\u00f3lo en la medida en que el antiguo Estado se confund\u00eda con el instrumento de una dominaci\u00f3n de clase en una\u00a0<i>econom\u00eda est\u00e1tica<\/i>. La burgues\u00eda desarroll\u00f3 su poder\u00edo econ\u00f3mico aut\u00f3nomo en el per\u00edodo medieval de debilitamiento del Estado, en el momento de fragmentaci\u00f3n feudal del equilibrio de poderes. Pero el Estado moderno que con el mercantilismo comenz\u00f3 a apoyar el desarrollo de la burgues\u00eda y que finalmente se convirti\u00f3 en\u00a0<i>su Estado<\/i>\u00a0a la hora de \u00ablaissez faire, laissez passer\u00bb va a revelarse ulteriormente dotado de un poder central en la gesti\u00f3n calculada del\u00a0<i>proceso econ\u00f3mico<\/i>. Marx pudo sin embargo describir en el\u00a0<i>bonapartismo<\/i>\u00a0este esbozo de la burocracia estatal moderna, fusi\u00f3n del capital y del Estado, constituci\u00f3n de un \u00abpoder nacional del capital sobre el trabajo, de una fuerza p\u00fablica organizada para la esclavizaci\u00f3n social\u00bb, donde la burgues\u00eda renuncia a toda v\u00eda hist\u00f3rica que no sea su reducci\u00f3n a la historia econ\u00f3mica de las cosas y ve bien \u00abestar condenada a la misma nulidad pol\u00edtica que las otras clases\u00bb. Aqu\u00ed est\u00e1n ya puestas las bases sociopol\u00edticas del espect\u00e1culo moderno, que define negativamente al proletariado como el\u00a0<i>\u00fanico pretendiente a la v\u00eda hist\u00f3rica<\/i>.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">88<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Las dos \u00fanicas clases que corresponden efectivamente a la teor\u00eda de Marx, las dos clases puras hacia las cuales conduce todo el an\u00e1lisis de <i>El Capital<\/i>, la burgues\u00eda y el proletariado, son igualmente las dos \u00fanicas clases revolucionarias de la historia, pero en condiciones diferentes: la revoluci\u00f3n burguesa est\u00e1 hecha; la revoluci\u00f3n proletaria es un proyecto nacido sobre la base de la revoluci\u00f3n precedente, pero difiriendo de ella cualitativamente. Descuidando la\u00a0<i>originalidad<\/i>\u00a0del papel hist\u00f3rico de la burgues\u00eda se enmascara la originalidad concreta de este proyecto proletario que no puede esperar nada si no es llevando sus propios colores y conociendo \u00abla inmensidad de sus tareas\u00bb. La burgues\u00eda ha llegado al poder porque es la clase de la econom\u00eda en desarrollo. El proletariado s\u00f3lo puede tener \u00e9l mismo el poder transform\u00e1ndose en la\u00a0<i>clase de la conciencia<\/i>. La maduraci\u00f3n de las fuerzas productivas no puede garantizar un poder tal, ni siquiera por el desv\u00edo de la desposesi\u00f3n acrecentada que entra\u00f1a. La toma jacobina del Estado no puede ser su instrumento. Ninguna\u00a0<i>ideolog\u00eda<\/i>\u00a0puede servirle para disfrazar los fines parciales bajo fines generales, porque no puede conservar ninguna realidad parcial que sea efectivamente suya.<\/p>\n<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">89<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Si Marx, en un periodo determinado de su participaci\u00f3n en la lucha del proletariado, esper\u00f3 demasiado de la previsi\u00f3n cient\u00edfica, hasta el punto de crear la base intelectual de las ilusiones del economicismo, sabemos que \u00e9l no sucumbi\u00f3 personalmente a ella. En una carta muy conocida del 7 de diciembre de 1867, acompa\u00f1ando un art\u00edculo donde \u00e9l mismo critica <i>El Capital<\/i>, art\u00edculo que Engels deb\u00eda hacer pasar a la prensa como si procediese de un adversario, Marx ha expuesto claramente el l\u00edmite de su propia ciencia: \u00ab&#8230;La tendencia\u00a0<i>subjetiva<\/i>\u00a0del autor (que tal vez le impon\u00edan su posici\u00f3n pol\u00edtica y su pasado), es decir la manera en que presentaba a los otros el resultado \u00faltimo del movimiento actual, del proceso social actual, no tiene ninguna relaci\u00f3n con su an\u00e1lisis real\u00bb. As\u00ed Marx, denunciando \u00e9l mismo las \u00abconclusiones tendenciosas\u00bb de su an\u00e1lisis objetivo y mediante la iron\u00eda del \u00abtal-vez\u00bb al referirse a las opciones extracient\u00edficas que se le habr\u00edan impuesto muestra al mismo tiempo la clave metodol\u00f3gica de la fusi\u00f3n de ambos aspectos.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">90<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Es en la lucha hist\u00f3rica misma donde es necesario realizar la fusi\u00f3n de conocimiento y de acci\u00f3n, de tal forma que cada uno de estos t\u00e9rminos sit\u00fae en el otro la garant\u00eda de su verdad. La constituci\u00f3n de la clase proletaria en sujeto es la organizaci\u00f3n de las luchas revolucionarias y la organizaci\u00f3n de la sociedad en el <i>momento revolucionario<\/i>: es all\u00ed donde deben existir las\u00a0<i>condiciones pr\u00e1cticas de la conciencia<\/i>, en las cuales la teor\u00eda de la praxis se confirma convirti\u00e9ndose en teor\u00eda pr\u00e1ctica. Sin embargo esta cuesti\u00f3n central de la organizaci\u00f3n ha sido la menos enfrentada por la teor\u00eda revolucionaria en la \u00e9poca en que se fund\u00f3 el movimiento obrero, es decir, cuando esta teor\u00eda pose\u00eda todav\u00eda el car\u00e1cter\u00a0<i>unitario<\/i>\u00a0derivado del pensamiento de la historia (que precisamente se hab\u00eda propuesto tratar de desarrollar como una\u00a0<i>pr\u00e1ctica<\/i>\u00a0hist\u00f3rica unitaria). All\u00ed reside por el contrario la<i>inconsecuencia<\/i>\u00a0de esta teor\u00eda, que asume el recuperar los m\u00e9todos de aplicaci\u00f3n estatistas y jer\u00e1rquicos adoptados de la revoluci\u00f3n burguesa. Las formas de organizaci\u00f3n del movimiento obrero desarrolladas a partir de esta renuncia de la teor\u00eda tendieron a su vez a impedir el mantenimiento de una teor\u00eda unitaria, disolvi\u00e9ndola en diversos conocimientos especializados y parcelarios. Esta alienaci\u00f3n ideol\u00f3gica de la teor\u00eda ya no puede reconocer entonces la verificaci\u00f3n pr\u00e1ctica del pensamiento hist\u00f3rico unitario que ella ha traicionado, cuando tal verificaci\u00f3n surge en la lucha espont\u00e1nea de los obreros: solamente puede cooperar en la represi\u00f3n de su manifestaci\u00f3n y su memoria. Si embargo estas formas hist\u00f3ricas aparecidas en la lucha son justamente el medio pr\u00e1ctico que faltaba a la teor\u00eda para ser verdadera. Son una exigencia de la teor\u00eda, pero que no hab\u00eda sido formulada te\u00f3ricamente. El\u00a0<i>soviet<\/i>\u00a0no fue un descubrimiento de la teor\u00eda. Y la m\u00e1s alta verdad te\u00f3rica de la Asociaci\u00f3n Internacional de los Trabajadores era su propia existencia en la pr\u00e1ctica.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">91<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Los primeros \u00e9xitos de la lucha de la Internacional la llevaban a liberarse de las influencias confusas de la ideolog\u00eda dominante que subsist\u00edan en ella. Pero la derrota y la represi\u00f3n que pronto hall\u00f3 hicieron pasar al primer plano un conflicto entre dos concepciones de la revoluci\u00f3n proletaria que contienen ambas una dimensi\u00f3n <i>autoritaria<\/i>\u00a0para la cual la auto-emancipaci\u00f3n consciente de la clase es abandonada. En efecto, la querella que lleg\u00f3 a ser irreconciliable entre los marxistas y los bakuninistas era doble, tratando a la vez sobre el poder en la sociedad revolucionaria y sobre la organizaci\u00f3n presente del movimiento, y al pasar de uno a otro de estos aspectos, la posici\u00f3n de los adversarios se invierte. Bakunin combat\u00eda la ilusi\u00f3n de una abolici\u00f3n de las clases por el uso autoritario del poder estatal, previendo la reconstituci\u00f3n de una clase dominante burocr\u00e1tica y la dictadura de los m\u00e1s sabios o de quienes fueran reputados como tales. Marx, que cre\u00eda que una maduraci\u00f3n inseparable de las contradicciones econ\u00f3micas y de la educaci\u00f3n democr\u00e1tica de los obreros reducir\u00eda el papel de un Estado proletario a una simple fase de legislaci\u00f3n de nuevas relaciones sociales objetivamente impuestas, denunciaba en Bakunin y sus partidarios el autoritarismo de una \u00e9lite conspirativa que se hab\u00eda colocado deliberadamente por encima de la Internacional y conceb\u00eda el extravagante designio de imponer a la sociedad la dictadura irresponsable de los m\u00e1s revolucionarios o de quienes se designasen a s\u00ed mismos como tales. Bakunin reclutaba efectivamente a sus partidarios sobre una perspectiva tal: \u00abPilotos invisibles en medio de la tempestad popular, nosotros debemos dirigirla, no por un poder ostensible sino por la dictadura colectiva de todos los\u00a0<i>aliados<\/i>. Dictadura sin banda, sin t\u00edtulo, sin derecho oficial, y tanto m\u00e1s poderosa cuanto que no tendr\u00e1 ninguna de las apariencias del poder.\u00bb As\u00ed se enfrentaron dos\u00a0<i>ideolog\u00edas<\/i>\u00a0de la revoluci\u00f3n obrera conteniendo cada una una cr\u00edtica parcialmente verdadera, pero perdiendo la unidad del pensamiento de la historia e instituy\u00e9ndose ellas mismas en\u00a0<i>autoridades<\/i>\u00a0ideol\u00f3gicas. Organizaciones poderosas, como la social-democracia alemana y la Federaci\u00f3n Anarquista Ib\u00e9rica sirvieron fielmente a una u otra de estas ideolog\u00edas; y en todas partes el resultado ha sido enormemente diferente del que se deseaba.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">92<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">El hecho de considerar la finalidad de la revoluci\u00f3n proletaria como <i>inmediatamente presente<\/i>\u00a0constituye a la vez la grandeza y la debilidad de la lucha anarquista real (ya que en sus variantes individualistas, las pretensiones del anarquismo resultan irrisorias). Del pensamiento hist\u00f3rico de las luchas de clases modernas el anarquismo colectivista retiene \u00fanicamente la conclusi\u00f3n, y su exigencia absoluta de esta conclusi\u00f3n se traduce igualmente en un desprecio deliberado del m\u00e9todo. As\u00ed su cr\u00edtica de la\u00a0<i>lucha pol\u00edtica<\/i>\u00a0ha seguido siendo abstracta, mientras que su elecci\u00f3n de la lucha econ\u00f3mica s\u00f3lo es afirmada en funci\u00f3n de la ilusi\u00f3n de una soluci\u00f3n definitiva arrancada de un solo golpe en este terreno, el d\u00eda de la huelga general o de la insurrecci\u00f3n. Los anarquistas\u00a0<i>tienen un ideal a realizar<\/i>. El anarquismo es la negaci\u00f3n\u00a0<i>todav\u00eda ideol\u00f3gica<\/i>\u00a0del Estado y de las clases, es decir, de las condiciones sociales mismas de la ideolog\u00eda separada. Es la\u00a0<i>ideolog\u00eda de la pura libertad<\/i>\u00a0que todo lo iguala y que aleja toda idea del mal hist\u00f3rico. Este punto de vista de la fusi\u00f3n de todas las exigencias parciales ha dado al anarquismo el m\u00e9rito de representar el rechazo de las condiciones existentes para el conjunto de la vida, y no alrededor de una especializaci\u00f3n cr\u00edtica privilegiada; pero siendo considerada esta fusi\u00f3n en lo absoluto seg\u00fan el capricho individual antes que en su realizaci\u00f3n efectiva ha condenado tambi\u00e9n al anarquismo a una incoherencia f\u00e1cilmente constatable. El anarquismo no tiene m\u00e1s que repetir y poner en juego en cada lucha su misma y simple conclusi\u00f3n total, porque esta primera conclusi\u00f3n era identificada desde el origen con la culminaci\u00f3n integral del movimiento. Bakunin pod\u00eda pues escribir en 1873, al abandonar la Federaci\u00f3n Jurasiana: \u00abEn los \u00faltimos nueve a\u00f1os se han desarrollado en el seno d e la Internacional m\u00e1s ideas de las que ser\u00edan necesarias para salvar el mundo, si las ideas solas pudieran salvarlo, y desaf\u00edo a cualquiera a inventar una nueva. El tiempo ya no pertenece a las ideas, sino a los hechos y a los actos.\u00bb Sin duda esta concepci\u00f3n conserva del pensamiento hist\u00f3rico del proletariado esta certeza de que las ideas deben llegar a ser pr\u00e1cticas, pero abandona el terreno hist\u00f3rico suponiendo que las formas adecuadas de este paso a la pr\u00e1ctica est\u00e1n ya encontradas y no variar\u00e1n m\u00e1s.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">93<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Los anarquistas, que se distinguen expl\u00edcitamente del conjunto del movimiento obrero por su convicci\u00f3n ideol\u00f3gica, van a reproducir entre ellos esta separaci\u00f3n de competencias, proporcionando un terreno favorable a la dominaci\u00f3n informal sobre toda organizaci\u00f3n anarquista de los propagandistas y defensores de su propia ideolog\u00eda, especialistas tanto m\u00e1s mediocres cuanto que por regla general su actividad intelectual se propone principalmente la repetici\u00f3n de algunas verdades definitivas. El respeto ideol\u00f3gico de la unanimidad en la decisi\u00f3n ha favorecido m\u00e1s bien la autoridad incontrolada en la organizaci\u00f3n misma de <i>especialistas de la libertad<\/i>; y el anarquismo revolucionario espera del pueblo liberado el mismo tipo de unanimidad, obtenida por los mismos medios. Por otra parte, el rechazo a considerar la oposici\u00f3n de las condiciones entre una minor\u00eda agrupada en la lucha actual y la sociedad de los individuos libres ha alimentado una permanente separaci\u00f3n de los anarquistas en el momento de la decisi\u00f3n com\u00fan, como lo muestra el ejemplo de una infinidad de insurrecciones anarquistas en Espa\u00f1a, limitadas y aplastadas en un plano local.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">94<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La ilusi\u00f3n sostenida m\u00e1s o menos expl\u00edcitamente en el anarquismo aut\u00e9ntico es la inminencia permanente de una revoluci\u00f3n que deber\u00e1 dar raz\u00f3n a la ideolog\u00eda y al modo de organizaci\u00f3n pr\u00e1ctica derivado de la ideolog\u00eda, llev\u00e1ndose a t\u00e9rmino instant\u00e1neamente. El anarquismo ha conducido realmente, en 1936, una revoluci\u00f3n social y el esbozo m\u00e1s avanzado que ha existido de un poder proletario. En esta circunstancia todav\u00eda hay que hacer notar, por una parte, que la se\u00f1al de insurrecci\u00f3n general fue impuesta por el pronunciamiento del ej\u00e9rcito. Por otra parte, en la medida en que esta revoluci\u00f3n no hab\u00eda sido concluida en los primeros d\u00edas, por el hecho de la existencia de un poder franquista en la mitad del pa\u00eds, apoyado fuertemente por el extranjero mientras que el resto del movimiento proletario internacional ya estaba vencido, y por el hecho de la supervivencia de fuerzas burguesas o de otros partidos obreros estatistas en el campo de la Rep\u00fablica, el movimiento anarquista organizado se ha mostrado incapaz de extender las semi-victorias de la revoluci\u00f3n e incluso de defenderlas. Sus jefes reconocidos han llegado a ser ministros y rehenes del Estado burgu\u00e9s que destru\u00eda la revoluci\u00f3n para perder la guerra civil.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">95<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">El \u00abmarxismo ortodoxo\u00bb de la II Internacional es la ideolog\u00eda cient\u00edfica de la revoluci\u00f3n socialista que identifica toda su verdad con el proceso objetivo en la econom\u00eda y con el progreso de un reconocimiento de esta necesidad en la clase obrera educada por la organizaci\u00f3n. Esta ideolog\u00eda reencuentra la confianza en la demostraci\u00f3n pedag\u00f3gica que hab\u00eda caracterizado el socialismo ut\u00f3pico, pero ajustada a una referencia<i>contemplativa<\/i>\u00a0hacia el curso de la historia: sin embargo, tal actitud ha perdido la dimensi\u00f3n hegeliana de una historia total tanto como la imagen inm\u00f3vil de la totalidad presente en la cr\u00edtica utopista (al m\u00e1s alto grado, en el caso de Fourier). De semejante actitud cient\u00edfica, que no pod\u00eda menos que relanzar en simetr\u00eda las elecciones \u00e9ticas, proceden las frivolidades de Hilferding cuando precisa que reconocer la necesidad del socialismo no aporta \u00abninguna indicaci\u00f3n sobre la actitud pr\u00e1ctica a adoptar. Pues una cosa es reconocer una necesidad y otra ponerse al servicio de esta necesidad\u00bb (<i>Capital financiero<\/i>). Los que han ignorado que el pensamiento unitario de la historia, para Marx y para el proletariado revolucionario\u00a0<i>no se distingu\u00eda en nada de una actitud pr\u00e1ctica a adoptar<\/i>\u00a0deb\u00edan ser normalmente v\u00edctimas de la pr\u00e1ctica que simult\u00e1neamente hab\u00edan adoptado.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">96<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La ideolog\u00eda de la organizaci\u00f3n social-dem\u00f3crata se pon\u00eda en manos de los <i>profesores<\/i>\u00a0que educaban a la clase obrera, y la forma de organizaci\u00f3n adoptada era la forma adecuada a este aprendizaje pasivo. La participaci\u00f3n de los socialistas de la II Internacional en las luchas pol\u00edticas y econ\u00f3micas era efectivamente concreta, pero profundamente\u00a0<i>no-cr\u00edtica<\/i>. Estaba dirigida, en nombre de la\u00a0<i>ilusi\u00f3n revolucionaria<\/i>, seg\u00fan una pr\u00e1ctica manifiestamente\u00a0<i>reformista<\/i>. As\u00ed la ideolog\u00eda revolucionaria deb\u00eda ser destruida por el \u00e9xito mismo de quienes la sosten\u00edan. La separaci\u00f3n de los diputados y los periodistas en el movimiento arrastraba hacia el modo de vida burgu\u00e9s a los que ya hab\u00edan sido reclutados de entre los intelectuales burgueses. La burocracia sindical constitu\u00eda en agentes comerciales de la fuerza de trabajo, para venderla como mercanc\u00eda a su justo precio, a aquellos mismos que eran reclutados a partir de las luchas de los obreros industriales y escogidos entre ellos. Para que la actividad de todos ellos conservara algo de revolucionaria hubiera hecho falta que el capitalismo se encontrara oportunamente incapaz de\u00a0<i>soportar<\/i>\u00a0econ\u00f3micamente este reformismo cuya agitaci\u00f3n legalista toleraba pol\u00edticamente. Su ciencia garantizaba tal incompatibilidad; y la historia la desment\u00eda en todo momento.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">97<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Esta contradicci\u00f3n que Bernstein, al ser el socialdem\u00f3crata m\u00e1s alejado de la ideolog\u00eda pol\u00edtica y el m\u00e1s francamente adherido a la metodolog\u00eda de la ciencia burguesa, tuvo la honestidad de querer mostrar &#8211; y el movimiento reformista de los obreros ingleses lo hab\u00eda mostrado tambi\u00e9n al prescindir de la ideolog\u00eda revolucionaria &#8211; no deb\u00eda sin embargo ser demostrada de modo terminante m\u00e1s que por el propio desarrollo hist\u00f3rico. Bernstein, por otra parte lleno de ilusiones, hab\u00eda negado que una crisis de la producci\u00f3n capitalista viniera milagrosamente a empujar hacia delante a los socialistas que no quer\u00edan heredar la revoluci\u00f3n m\u00e1s que por esta consagraci\u00f3n leg\u00edtima. El momento de profundos trastornos sociales que surgi\u00f3 con la primera guerra mundial, aunque fue f\u00e9rtil en toma de conciencia, demostr\u00f3 por dos veces que la jerarqu\u00eda social-dem\u00f3crata no hab\u00eda educado revolucionariamente a los obreros alemanes, ni los hab\u00eda <i>convertido en te\u00f3ricos<\/i>: la primera cuando la gran mayor\u00eda del partido se uni\u00f3 a la guerra imperialista, la segunda cuando, en el fracaso, aplast\u00f3 a los revolucionarios espartaquistas. El ex-obrero Ebert cre\u00eda todav\u00eda en el pecado, puesto que confesaba odiar la revoluci\u00f3n \u00abcomo al pecado\u00bb. Y este mismo dirigente se mostr\u00f3 buen precursor de la\u00a0<i>representaci\u00f3n socialista<\/i>\u00a0que deb\u00eda poco despu\u00e9s oponerse como enemigo absoluto al proletariado de Rusia y de otros pa\u00edses, al formular el programa exacto de esta nueva alienaci\u00f3n: \u00abEl socialismo quiere decir trabajar mucho\u00bb.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">98<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Lenin no ha sido, como pensador marxista, sino el <i>kautskista fiel<\/i>\u00a0y consecuente que aplicaba\u00a0<i>la ideolog\u00eda revolucionaria<\/i>\u00a0de este \u00abmarxismo ortodoxo\u00bb en las condiciones rusas, condiciones que no permit\u00edan la pr\u00e1ctica reformista que la II Internacional llevaba consigo en contrapartida. La direcci\u00f3n\u00a0<i>exterior<\/i>\u00a0del proletariado, actuando por medio de un partido clandestino disciplinado, sometido a los intelectuales convertidos en \u00abrevolucionarios profesionales\u00bb, constituye aqu\u00ed una profesi\u00f3n que no quiere pactar con ninguna profesi\u00f3n dirigente de la sociedad capitalista (el r\u00e9gimen pol\u00edtico zarista era por otra parte incapaz de ofrecer tal apertura que se basa en un estado avanzado del poder de la burgues\u00eda). Se convierte pues en\u00a0<i>la profesi\u00f3n de la direcci\u00f3n absoluta<\/i>\u00a0de la sociedad.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">99<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">El radicalismo ideol\u00f3gico autoritario de los bolcheviques se despleg\u00f3 a escala mundial con la guerra y el hundimiento ante ella de la socialdemocracia internacional. El sangriento final de las ilusiones democr\u00e1ticas del movimiento obrero hab\u00eda hecho del mundo entero una Rusia, y el bolchevismo, reinando sobre la primera ruptura revolucionaria que hab\u00eda tra\u00eddo consigo esta \u00e9poca de crisis, ofrec\u00eda al proletariado de todos los pa\u00edses su modelo jer\u00e1rquico e ideol\u00f3gico para \u00abhablar en ruso\u00bb a la clase dominante. Lenin no reproch\u00f3 al marxismo de la II Internacional ser una <i>ideolog\u00eda<\/i>\u00a0revolucionaria, sino haber dejado de serlo.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">100<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">El mismo momento hist\u00f3rico en que el bolchevismo ha triunfado <i>por s\u00ed mismo<\/i>\u00a0en Rusia y la social-democracia ha combatido victoriosamente\u00a0<i>por el viejo mundo<\/i>\u00a0marca el nacimiento acabado de un orden de cosas que es el centro de la dominaci\u00f3n del espect\u00e1culo moderno: la\u00a0<i>representaci\u00f3n obrera<\/i>\u00a0se ha opuesto radicalmente a la clase.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">101<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00abEn todas las revoluciones anteriores\u00bb, escrib\u00eda Rosa Luxemburgo en la <i>Rote Fahne<\/i>\u00a0del 21 de diciembre de 1918, \u00ablos combatientes se enfrentaban a cara descubierta: clase contra clase, programa contra programa. En la revoluci\u00f3n presente las tropas de protecci\u00f3n del antiguo r\u00e9gimen no intervienen bajo el estandarte de las clases dirigentes, sino bajo la bandera de un &#8216;partido social-dem\u00f3crata&#8217;. Si la cuesti\u00f3n central de la revoluci\u00f3n fuera planteada abierta y honradamente: capitalismo o socialismo, ninguna duda, ninguna vacilaci\u00f3n ser\u00edan hoy posibles en la gran masa del proletariado.\u00bb As\u00ed, d\u00edas antes de su destrucci\u00f3n, la corriente radical del proletariado alem\u00e1n descubr\u00eda el secreto de las nuevas condiciones que hab\u00eda creado todo el proceso anterior (al que la representaci\u00f3n obrera habr\u00eda contribuido de modo importante): la organizaci\u00f3n espectacular de la defensa del orden existente, el reino social de las apariencias donde ninguna \u00abcuesti\u00f3n central\u00bb puede ser ya planteada \u00ababierta y honradamente\u00bb. La representaci\u00f3n revolucionaria del proletariado en este estadio hab\u00eda llegado a ser a la vez el factor principal y el resultado central de la falsificaci\u00f3n general de la sociedad.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">102<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La organizaci\u00f3n del proletariado sobre el modelo bolchevique, que hab\u00eda nacido del atraso ruso y de la capitulaci\u00f3n del movimiento obrero de los pa\u00edses avanzados ante la lucha revolucionaria, encontr\u00f3 tambi\u00e9n en el atraso ruso todas las condiciones que llevaban esta forma de organizaci\u00f3n hacia la inversi\u00f3n contrarrevolucionaria que conten\u00eda inconscientemente en su germen original; y la capitulaci\u00f3n reiterada de la masa del movimiento obrero europeo ante el <i>Hic Rhodus, hic salta<\/i>\u00a0del per\u00edodo 1918-1920, capitulaci\u00f3n que inclu\u00eda la destrucci\u00f3n violenta de su minor\u00eda radical, favoreci\u00f3 el desarrollo completo del proceso y permiti\u00f3 que el falaz resultado se afirmara ante el mundo como la \u00fanica soluci\u00f3n proletaria. La apropiaci\u00f3n del monopolio est\u00e1tico de la representaci\u00f3n y de la defensa del poder de los obreros, que justific\u00f3 al partido bolchevique, le hizo llegar a ser\u00a0<i>lo que ya era<\/i>: el partido de los\u00a0<i>propietarios del proletario<\/i>, eliminando en lo esencial las formas precedentes de propiedad.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">103<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Todas las condiciones de la liquidaci\u00f3n del zarismo examinadas en el debate te\u00f3rico siempre insatisfactorio durante veinte a\u00f1os entre las diversas tendencias de la socialdemocracia rusa &#8211; debilidad de la burgues\u00eda, peso de la mayor\u00eda campesina, papel decisivo de un proletariado concentrado y combativo pero extremadamente minoritario en el pa\u00eds &#8211; revelaron finalmente en la pr\u00e1ctica sus soluciones, a trav\u00e9s de una premisa que no estaba presente en las hip\u00f3tesis: la burocracia revolucionaria que dirig\u00eda el proletariado, apoder\u00e1ndose del Estado, impuso a la sociedad una nueva dominaci\u00f3n de clase. La revoluci\u00f3n estrictamente burguesa era imposible; la \u00abdictadura democr\u00e1tica de los obreros y de los campesinos\u00bb estaba vac\u00eda de sentido; el poder proletario de los soviets no pod\u00eda mantenerse a la vez contra la clase de los campesinos propietarios, la reacci\u00f3n blanca nacional e internacional y su propia representaci\u00f3n exteriorizada y alienada en partido obrero de los due\u00f1os absolutos del Estado, de la econom\u00eda, de la expresi\u00f3n y pronto hasta del pensamiento. La teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente de Trotsky y Parvus, a la cual Lenin se uni\u00f3 de modo efectivo en abril de 1917, fue la \u00fanica que lleg\u00f3 a verificarse en los pa\u00edses atrasados desde el punto de vista del desarrollo social de la burgues\u00eda, pero s\u00f3lo tras la introducci\u00f3n de este factor desconocido que era el poder de clase de la burocracia. La concentraci\u00f3n de la dictadura en las manos de la representaci\u00f3n suprema de la ideolog\u00eda fue defendida con la mayor consecuencia por Lenin en los numerosos enfrentamientos de la direcci\u00f3n bolchevique. Lenin ten\u00eda raz\u00f3n contra sus adversarios cada vez que sosten\u00eda la soluci\u00f3n implicada en las elecciones precedentes del poder absoluto minoritario: la democracia negada <i>estatalmente<\/i>\u00a0a los campesinos deb\u00eda negarse a los obreros, lo que llevaba a negarla a los dirigentes comunistas de los sindicatos, y en todo el partido, y finalmente hasta en la cima del partido jer\u00e1rquico. En el X Congreso, en el momento en que el soviet de Cronstad era abatido por las armas y enterrado bajo la calumnia, Lenin pronunciaba contra los bur\u00f3cratas izquierdistas organizados en \u00abOposici\u00f3n Obrera\u00bb esta conclusi\u00f3n, cuya l\u00f3gica extender\u00eda Stalin hasta una perfecta divisi\u00f3n del mundo: \u00abAqu\u00ed, o bien all\u00e1 con un fusil, pero no con la oposici\u00f3n&#8230; Estamos hartos de la oposici\u00f3n.\u00bb<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">104<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Al permanecer la burocracia como \u00fanica propietaria de un <i>capitalismo de Estado<\/i>\u00a0trat\u00f3 primero de asegurar su poder en el interior mediante una alianza temporal con el campesinado, despu\u00e9s de Cronstadt, y con la \u00abnueva pol\u00edtica econ\u00f3mica\u00bb, tal y como la defendi\u00f3 en el exterior utilizando a los obreros regimentados en los partidos burocr\u00e1ticos de la III Internacional como fuerza de apoyo de la diplomacia rusa, para sabotear todo movimiento revolucionario y sostener gobiernos burgueses con cuyo apoyo contaba en pol\u00edtica internacional (el poder de Kuo-Min-Tang en la China de 1925-27, el Frente Popular en Espa\u00f1a y en Francia, etc.). Pero la sociedad burocr\u00e1tica deb\u00eda proseguir su propia culminaci\u00f3n mediante el terror ejercido sobre el campesinado para realizar la acumulaci\u00f3n capitalista primitiva m\u00e1s brutal de la historia. Esta industrializaci\u00f3n de la \u00e9poca estalinista revela la realidad \u00faltima de la\u00a0<i>burocracia<\/i>: es la continuaci\u00f3n del poder de la econom\u00eda, el salvamiento de lo esencial de la sociedad mercantil mediante el mantenimiento del trabajo-mercanc\u00eda. Es la prueba de la econom\u00eda independiente que domina la sociedad hasta el punto de recrear para sus propios fines la dominaci\u00f3n de clase que le es necesaria: lo que equivale a decir que la burgues\u00eda ha creado un poder aut\u00f3nomo que, mientras subsista esta autonom\u00eda, puede hasta llegar a prescindir de la burgues\u00eda. La burocracia totalitaria no es \u00abla \u00faltima clase propietaria de la historia\u00bb en el sentido de Bruno Rizzi, sino solamente\u00a0<i>una clase dominante de sustituci\u00f3n<\/i>\u00a0para la econom\u00eda mercantil. La propiedad privada del capitalismo decadente es reemplazada por un sub-producto simplificado, menos diversificado,\u00a0<i>concentrado<\/i>\u00a0en propiedad colectiva de la clase burocr\u00e1tica. Esta forma subdesarrollada de clase dominante es tambi\u00e9n la expresi\u00f3n del subdesarrollo econ\u00f3mico; y no tiene otra perspectiva que superar el retraso de este desarrollo en ciertas regiones del mundo. El partido obrero, organizado seg\u00fan el modelo burgu\u00e9s de la separaci\u00f3n, ha proporcionado el cuadro jer\u00e1rquico-estatal a esta edici\u00f3n suplementaria de la clase dominante. Anton Ciliga anotaba en una prisi\u00f3n de Stalin que \u00ablas cuestiones t\u00e9cnicas de organizaci\u00f3n resultaban ser cuestiones sociales\u00bb (<i>Lenin y la revoluci\u00f3n<\/i>).<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">105<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La ideolog\u00eda revolucionaria, la <i>coherencia de lo separado<\/i>\u00a0de la que el leninismo constituye el m\u00e1s alto esfuerzo voluntarista, que detenta la gesti\u00f3n de una realidad que la rechaza, con el stalinismo\u00a0<i>reencontrar\u00e1 su verdad en la incoherencia<\/i>. En este momento la ideolog\u00eda ya no es un arma, sino un fin. La mentira que ya no es contradicha se convierte en locura. Tanto la realidad como el fin son disueltos en la proclamaci\u00f3n ideol\u00f3gica totalitaria: todo lo que ella dice es todo lo que es. Es un primitivismo local del espect\u00e1culo, cuyo papel es sin embargo esencial en el desarrollo del espect\u00e1culo mundial. La ideolog\u00eda que aqu\u00ed se materializa no ha transformado econ\u00f3micamente el mundo, como el capitalismo que ha alcanzado el estadio de la abundancia; solo ha transformado pol\u00edticamente\u00a0<i>la percepci\u00f3n<\/i>.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">106<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La clase ideol\u00f3gica-totalitaria en el poder es el poder de un mundo invertido: cuanto m\u00e1s fuerte es, m\u00e1s afirma que no existe, y su fuerza le sirve antes que nada para afirmar su inexistencia. Es modesta s\u00f3lo en este punto, pues su inexistencia oficial debe coincidir tambi\u00e9n con el <i>nec plus ultra<\/i>\u00a0del desarrollo hist\u00f3rico, que simult\u00e1neamente se deber\u00eda a su dominio infalible. Expuesta por todas partes, la burocracia debe ser la\u00a0<i>clase invisible<\/i>para la conciencia, de forma que toda la vida social se vuelve demente. La organizaci\u00f3n social de la mentira absoluta dimana de esta contradicci\u00f3n fundamental.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">107<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">El stalinismo fue el reino del terror para la clase burocr\u00e1tica misma. El terrorismo que funda el poder de esta clase debe golpear tambi\u00e9n a esta clase, ya que no posee ninguna garant\u00eda jur\u00eddica, ninguna existencia reconocida en tanto que clase propietaria que pudiera extender a cada uno de sus miembros. Su propiedad real est\u00e1 disimulada, y no ha llegado a ser propietaria sino a trav\u00e9s de la falsa conciencia. La falsa conciencia solo mantiene su poder absoluto por el terror absoluto, donde todo verdadero motivo termina por perderse. Los miembros de la clase burocr\u00e1tica en el poder no tienen derecho de posesi\u00f3n sobre la sociedad m\u00e1s que colectivamente, en tanto que participantes en una mentira fundamental: es necesario que representen el papel del proletariado dirigiendo una sociedad socialista; que sean los actores fieles al texto de una infidelidad ideol\u00f3gica. Pero la participaci\u00f3n efectiva en esta mentira debe verse reconocida como una participaci\u00f3n ver\u00eddica. Ning\u00fan bur\u00f3crata puede sostener individualmente su derecho al poder, pues probar que es un proletario socialista ser\u00eda manifestarse como lo contrario de un bur\u00f3crata; y probar que es un bur\u00f3crata es imposible porque la verdad oficial de la burocracia es que no existe. As\u00ed, cada bur\u00f3crata est\u00e1 en dependencia absoluta con una <i>garant\u00eda central<\/i>\u00a0de la ideolog\u00eda que reconoce una participaci\u00f3n colectiva de su \u00abpoder socialista\u00bb a\u00a0<i>todos los bur\u00f3cratas que no destruye<\/i>. Aunque los bur\u00f3cratas tomados en conjunto deciden sobre todas las cosas, la cohesi\u00f3n de su propia clase no puede ser asegurada m\u00e1s que mediante la concentraci\u00f3n de su poder terrorista en una sola persona. En esta persona reside la \u00fanica verdad pr\u00e1ctica de la mentira\u00a0<i>en el poder<\/i>: la fijaci\u00f3n indiscutible de su frontera siempre rectificada. Stalin decide sin apelaci\u00f3n qui\u00e9n es finalmente bur\u00f3crata poseedor; es decir, qui\u00e9n debe ser llamado \u00abproletario en el poder\u00bb o bien \u00abtraidor a sueldo de Mikado y de Wall Street\u00bb. Los \u00e1tomos burocr\u00e1ticos s\u00f3lo encuentran la esencia com\u00fan de su derecho en la persona de Stalin. Stalin es el soberano del mundo que de esta forma se conoce como persona absoluta, para cuya conciencia no existe esp\u00edritu m\u00e1s elevado. \u00abEl soberano del mundo posee la conciencia efectiva de lo que \u00e9l es &#8211; el poder universal de la efectividad &#8211; en la violencia destructiva que ejerce contra el S\u00ed mismo de los sujetos que le hacen frente.\u00bb Es a la vez el poder que define el terreno de la dominaci\u00f3n y\u00a0<i>\u00abel poder que arrasa este terreno\u00bb<\/i>.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">108<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Cuando la ideolog\u00eda, convertida en absoluta por la posesi\u00f3n del poder absoluto, se ha transformado de conocimiento parcelario en mentira totalitaria, el pensamiento de la historia ha sido anulado tan perfectamente que la historia misma, al nivel del conocimiento m\u00e1s emp\u00edrico, no puede ya existir. La sociedad burocr\u00e1tica totalitaria vive en un presente perpetuo, donde todo lo que ha sucedido existe para ella solamente como un espacio accesible a su pol\u00edtica. El proyecto, ya formulado por Napole\u00f3n, de \u00abdirigir mon\u00e1rquicamente la energ\u00eda de los recuerdos\u00bb ha encontrado su concreci\u00f3n total en una manipulaci\u00f3n permanente del pasado no solamente en las significaciones, sino tambi\u00e9n en los hechos. Pero el precio de esta liberaci\u00f3n de toda realidad hist\u00f3rica es la p\u00e9rdida de la referencia racional que es indispensable a la sociedad <i>hist\u00f3rica<\/i>\u00a0del capitalismo. Sabemos lo que la aplicaci\u00f3n cient\u00edfica de la ideolog\u00eda convertida en locura ha podido costar a la econom\u00eda rusa, aunque s\u00f3lo sea con la impostura de Lyssenko. Esta contradicci\u00f3n de la burocracia totalitaria administrando una sociedad industrializada, atrapada entre su necesidad y su rechazo de lo racional, constituye una de las deficiencias principales con respecto al desarrollo capitalista normal. As\u00ed como la burocracia no puede resolver como \u00e9l la cuesti\u00f3n de la agricultura, es finalmente inferior a \u00e9l en la producci\u00f3n industrial, planificada autoritariamente sobre las bases del irrealismo y de la mentira generalizada.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">109<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">El movimiento obrero revolucionario fue aniquilado entre las dos guerras por la acci\u00f3n conjugada de la burocracia estalinista y del totalitarismo fascista, que hab\u00eda adoptado su forma de organizaci\u00f3n como partido totalitario experimentado en Rusia. El fascismo ha sido una defensa extremista de la econom\u00eda burguesa amenazada por la crisis y la subversi\u00f3n proletaria, <i>el estado de sitio<\/i>\u00a0en la sociedad capitalista, por el que esta sociedad se salva y se aplica una primera racionalizaci\u00f3n de urgencia haciendo intervenir masivamente al Estado en su gesti\u00f3n. Pero tal racionalizaci\u00f3n est\u00e1 ella misma gravada por la inmensa irracionalidad de su medio. Si el fascismo se alza en defensa de los principales aspectos de la ideolog\u00eda burguesa convertida en conservadora (la familia, la propiedad, el orden moral, la naci\u00f3n) reuniendo a la peque\u00f1a burgues\u00eda y a los parados aterrados por la crisis o desilusionados por la impotencia de la revoluci\u00f3n socialista, \u00e9l mismo no es fundamentalmente ideol\u00f3gico. Se presenta como lo que es: una resurrecci\u00f3n violenta del\u00a0<i>mito<\/i>\u00a0que exige la participaci\u00f3n de una comunidad definida por seudo-valores arcaicos: la raza, la sangre, el jefe. El fascismo es\u00a0<i>el arca\u00edsmo t\u00e9cnicamente equipado<\/i>. Su\u00a0<i>ersatz<\/i>\u00a0descompuesto del mito es retomado en el contexto espectacular de los medios de condicionamiento e ilusi\u00f3n m\u00e1s modernos. As\u00ed, es uno de los factores en la formaci\u00f3n del espect\u00e1culo moderno, del mismo modo que su participaci\u00f3n en la destrucci\u00f3n del antiguo movimiento obrero hace de \u00e9l una de las potencias fundadoras de la sociedad presente; pero como el fascismo resulta ser tambi\u00e9n\u00a0<i>la forma m\u00e1s costosa<\/i>\u00a0del mantenimiento del orden capitalista, debi\u00f3 abandonar normalmente el primer plano de la escena que ocupan las grandes representaciones de los Estados capitalistas, eliminado por formas m\u00e1s racionales y m\u00e1s fuertes de este orden.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">110<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Cuando la burocracia rusa logr\u00f3 por fin deshacerse de las marcas de la propiedad burguesa que trababan su reino sobre la econom\u00eda al desarrollar \u00e9sta para su propio uso y ser reconocida en el exterior entre las grandes potencias, quiso gozar tranquilamente de su propio mundo suprimiendo esta parte de arbitrariedad que se ejerc\u00eda sobre ella misma: denunci\u00f3 el estalinismo de su origen. Pero tal denuncia sigue siendo estalinista, arbitraria, inexplicada e incesantemente corregida, pues <i>la mentira ideol\u00f3gica de su origen no puede jam\u00e1s revelarse<\/i>. As\u00ed la burocracia no puede liberarse ni cultural ni pol\u00edticamente porque su existencia como clase depende de su monopolio ideol\u00f3gico que, con todo su peso, es su \u00fanico t\u00edtulo de propiedad. La ideolog\u00eda ha perdido ciertamente la pasi\u00f3n de su afirmaci\u00f3n positiva, pero lo que de ella subsiste de trivialidad indiferente tiene todav\u00eda esta funci\u00f3n represiva de prohibir la menor concurrencia, de tener cautiva la totalidad del pensamiento. La burocracia est\u00e1 as\u00ed ligada a una ideolog\u00eda que ya no es cre\u00edda por nadie. Lo que era terrorista se ha vuelto irrisorio, pero esta misma irrisi\u00f3n no puede mantenerse si no es conservando en segundo plano el terrorismo del que hubiera querido deshacerse. As\u00ed, al mismo tiempo que la burocracia quiere demostrar su superioridad en el terreno del capitalismo se reconoce como\u00a0<i>pariente pobre<\/i>\u00a0del capitalismo. De la misma forma que su historia efectiva est\u00e1 en contradicci\u00f3n con su derecho y su ignorancia groseramente mantenida en contradicci\u00f3n con sus pretensiones cient\u00edficas, su proyecto de rivalizar con la burgues\u00eda en la producci\u00f3n de una abundancia mercantil est\u00e1 entorpecido por el hecho de que tal abundancia lleva en s\u00ed misma su\u00a0<i>ideolog\u00eda impl\u00edcita<\/i>\u00a0y surte normalmente una libertad indefinidamente extendida de falsas elecciones espectaculares, seudo-libertad que sigue siendo inconciliable con la ideolog\u00eda burocr\u00e1tica.<\/p>\n<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">111<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">En este momento del desarrollo el t\u00edtulo de propiedad ideol\u00f3gica de la burocracias se derrumba ya a escala internacional. El poder que se hab\u00eda establecido nacionalmente como modelo fundamentalmente internacionalista debe admitir que no puede pretender sostener su falsa cohesi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de cada frontera nacional. El desigual desarrollo econ\u00f3mico que conocen las burocracias, con intereses concurrentes, que han logrado poseer su \u00absocialismo\u00bb fuera de un solo pa\u00eds, ha conducido al enfrentamiento p\u00fablico y completo de la mentira rusa y la mentira china. A partir de este punto cada burocracia en el poder o cada partido totalitario candidato al poder dejado por el periodo estalinista en algunas clases obreras nacionales debe seguir su propia v\u00eda. Sum\u00e1ndose a las manifestaciones de negaci\u00f3n interior que comenzaron a afirmarse ante el mundo con la revuelta obrera de Berl\u00edn-Este que opuso a los bur\u00f3cratas su exigencia de \u00abun gobierno de metal\u00fargicos\u00bb y que ya llegaron una vez hasta el poder con los consejos obreros de Hungr\u00eda, la descomposici\u00f3n mundial de la alianza de la mistificaci\u00f3n burocr\u00e1tica es, en \u00faltimo t\u00e9rmino, el factor m\u00e1s desfavorable para el desarrollo actual de la sociedad capitalista. La burgues\u00eda est\u00e1 en el trance de perder el adversario que la sosten\u00eda objetivamente unificando ilusoriamente toda negaci\u00f3n del orden existente. Tal divisi\u00f3n del trabajo espectacular ve su fin cuando el rol seudo-revolucionario se divide a su vez. El elemento espectacular de la disoluci\u00f3n del movimiento obrero va a ser \u00e9l mismo disuelto.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">112<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La ilusi\u00f3n leninista no tiene hoy otra base que las diversas tendencias trotskistas, en las que la identificaci\u00f3n del proyecto proletario con una organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica de la ideolog\u00eda sobrevive firmamente a la experiencia de todos sus resultados. La distancia que separa el trotskismo de la cr\u00edtica revolucionaria de la sociedad actual le permite tambi\u00e9n observar una distancia respetuosa respecto de posiciones que ya sosten\u00edan cuando se utilizaron en un combate real. Trotski permaneci\u00f3 hasta 1927 fundamentalmente solidario con la alta burocracia para intentar apoderarse de ella con el fin de hacerle reemprender una acci\u00f3n realmente bolchevique en el exterior (se sabe que en ese momento, para que el famoso \u00abtestamento de Lenin\u00bb pasara inadvertido, lleg\u00f3 a desautorizar calumniosamente a su partidario Max Eastman que lo hab\u00eda divulgado). Trotski fue condenado por su perspectiva fundamental, puesto que en el momento en que la burocracia se reconoce en su resultado como clase contrarrevolucionaria en el interior debe escoger tambi\u00e9n ser efectivamente contrarevolucionaria hacia el exterior en nombre de la revoluci\u00f3n <i>como el lugar en que ella reside<\/i>. La lucha posterior de Trotski por una V Internacional contiene la misma inconsecuencia. \u00c9l se neg\u00f3 toda su vida a reconocer en la burocracia el poder de una clase separada porque se hab\u00eda convertido durante la segunda revoluci\u00f3n rusa en partidario incondicional de la forma bolchevique de organizaci\u00f3n. Cuando Luk\u00e0cs mostr\u00f3 en 1923 de esta forma la mediaci\u00f3n al fin descubierta entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, en que los proletarios dejan de ser\u00a0<i>\u00abespectadores\u00bb<\/i>\u00a0de los sucesos ocurridos en su organizaci\u00f3n para elegirlos y vivirlos de modo consciente, describ\u00eda como m\u00e9ritos efectivos del partido bolchevique todo lo que el partido bolchevique\u00a0<i>no era<\/i>. Luk\u00e0cs era todav\u00eda, a pesar de su profundo trabajo te\u00f3rico, un ide\u00f3logo que habla en nombre del poder m\u00e1s vulgarmente exterior al movimiento proletario, que cre\u00eda y hac\u00eda creer que se encontraba \u00e9l mismo, con su personalidad total, en el poder como en\u00a0<i>lo que le es propio<\/i>. Cuando las consecuencias mostraron de qu\u00e9 manera este poder deniega y suprime a sus lacayos, Luk\u00e0cs, desminti\u00e9ndose sin cesar, hizo ver con una nitidez caricatural con qu\u00e9 se hab\u00eda identificado exactamente: con lo\u00a0<i>contrario<\/i>\u00a0de s\u00ed mismo y de lo que hab\u00eda sostenido en\u00a0<i>Historia y conciencia de clase<\/i>. Luk\u00e0cs verifica a la perfecci\u00f3n la regla fundamental que juzga a todos los intelectuales de este siglo: lo que ellos\u00a0<i>respetan<\/i>\u00a0da la medida exacta su propia realidad\u00a0<i>despreciable<\/i>. Lenin sin embargo nunca hab\u00eda fomentado este tipo de ilusiones sobre su actividad, y admit\u00eda que \u00abun partido pol\u00edtico no puede examinar a sus miembros para ver si hay contradicciones entre su filosof\u00eda y el programa del partido\u00bb. El partido real cuyo retrato so\u00f1ado hab\u00eda presentado Luk\u00e0cs a destiempo no era coherente m\u00e1s que para una tarea precisa y parcial: tomar el poder en el Estado.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">113<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La ilusi\u00f3n neo-leninista del trotskismo actual, al ser desmentida a cada instante por la realidad de la sociedad capitalista moderna, tanto burguesa como burocr\u00e1tica, encuentra normalmente un campo de aplicaci\u00f3n privilegiado en los paises \u00absubdesarrollados\u00bb formalmente independientes, donde la ilusi\u00f3n de una variante cualquiera de socialismo estatal y burocr\u00e1tico est\u00e1 consciente manipulada por las clases dirigentes locales como<i>simple ideolog\u00eda del desarrollo econ\u00f3mico<\/i>. La composici\u00f3n h\u00edbrida de estas clases se vincula con m\u00e1s o menos nitidez con una gradaci\u00f3n sobre el espectro burgues\u00eda-burocracia. Su juego a escala internacional entre estos dos polos del poder capitalista existente, as\u00ed como sus compromisos ideol\u00f3gicos &#8211; notablemente con el islamismo -, que expresan la realidad h\u00edbrida de su base social, llegan a arrebatar a este \u00faltimo subproducto del socialismo ideol\u00f3gico de toda otra seriedad que no sea la policial. Una burocracia ha podido formarse encuadrando la lucha nacional y la revuelta agraria de los campesinos: entonces tiende, como en China, a aplicar el modelo estalinista de industrializaci\u00f3n en una sociedad menos desarrollada que la Rusia de 1917. Una burocracia capaz de industrializar la naci\u00f3n puede formarse a partir de la peque\u00f1a burgues\u00eda de cuadros del ej\u00e9rcito apoder\u00e1ndose del poder, como muestra el ejemplo de Egipto. En ciertos puntos, como en Argelia a la salida de su guerra de independencia, la burocracia que se constituy\u00f3 como direcci\u00f3n para-estatal durante la lucha busca el punto de equilibrio de un compromiso para fusionarse con una d\u00e9bil burgues\u00eda nacional. Por \u00faltimo en las antiguas colonias de \u00c1frica Negra que siguen abiertamente ligadas a la burgues\u00eda occidental, americana o europea, una burgues\u00eda se constituye &#8211; con frecuencia a partir del poder de los jefes tradicionales del tribalismo &#8211; mediante la\u00a0<i>posesi\u00f3n del Estado<\/i>: en estos paises donde el imperialismo extranjero sigue siendo el verdadero due\u00f1o de la econom\u00eda llega un momento en que los\u00a0<i>compradores<\/i>\u00a0han recibido en compensaci\u00f3n por su venta de productos ind\u00edgenas la propiedad de un estado ind\u00edgena, independiente de las masas locales pero no del imperialismo. En este caso se trata de una burgues\u00eda artificial que no es capaz de acumular, sino que simplemente\u00a0<i>dilapida<\/i> tanto la parte de plusval\u00eda del trabajo local que le corresponde como los subsidios extranjeros de los Estados o monopolios que son sus protectores. La evidencia de la incapacidad de estas clases burguesas para llevar a cabo la funci\u00f3n econ\u00f3mica normal de la burgues\u00eda compone ante cada una de ellas una subversi\u00f3n del modelo burocr\u00e1tico m\u00e1s o menos adaptado a las particularidades locales, que quiere apoderarse de su herencia. Pero el \u00e9xito mismo de una burocracia en su proyecto fundamental de industrializaci\u00f3n contiene necesariamente la perspectiva de su fracaso hist\u00f3rico: acumulando el capital, acumula el proletariado, y crea su propio desmentido en un pa\u00eds donde \u00e9ste todav\u00eda no exist\u00eda.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">114<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">En este desarrollo complejo y terrible que ha arrastrado la \u00e9poca de las luchas de clases hacia nuevas condiciones el proletariado de los pa\u00edses industriales ha perdido completamente la afirmaci\u00f3n de su perspectiva aut\u00f3noma y, en \u00faltimo an\u00e1lisis, <i>sus ilusiones<\/i>, pero no su ser. No ha sido suprimido. Mora irreductiblemente existiendo en la alienaci\u00f3n intensificada del capitalismo moderno: es la inmensa mayor\u00eda de trabajadores que han perdido todo el poder sobre el empleo de sus vidas y que,\u00a0<i>los que lo saben<\/i>, se redefinen como proletariado, el negativo del obrero en esta sociedad. Este proletariado es reforzado objetivamente por el movimiento de desaparici\u00f3n del campesinado as\u00ed como por la extensi\u00f3n de la l\u00f3gica del trabajo en la f\u00e1brica que se aplica a gran parte de los \u00abservicios\u00bb y de las profesiones intelectuales. Este proletariado se halla todav\u00eda\u00a0<i>subjetivamente<\/i>alejado de su conciencia pr\u00e1ctica de clase, no s\u00f3lo entre los empleados sino tambi\u00e9n entre los obreros que todav\u00eda no han descubierto m\u00e1s que la impotencia y la mistificaci\u00f3n de la vieja pol\u00edtica. Sin embargo, cuando el proletariado descubre que su propia fuerza exteriorizada contribuye al fortalecimiento permanente de la sociedad capitalista, ya no solamente bajo la forma de su trabajo, sino tambi\u00e9n bajo la forma de los sindicatos, los partidos o el poder estatal que \u00e9l hab\u00eda construido para emanciparse, descubre tambi\u00e9n por la experiencia hist\u00f3rica concreta que \u00e9l es la clase totalmente enemiga de toda exteriorizaci\u00f3n fijada y de toda especializaci\u00f3n del poder. Es portador de\u00a0<i>la revoluci\u00f3n que no puede dejar nada fuera de s\u00ed misma<\/i>, la exigencia de la dominaci\u00f3n permanente del presente sobre el pasado y la cr\u00edtica total de la separaci\u00f3n; y es aqu\u00ed donde debe encontrar la forma adecuada en la acci\u00f3n. Ninguna mejora cuantitativa de su miseria, ninguna ilusi\u00f3n de integraci\u00f3n jer\u00e1rquica son un remedio durable contra su insatisfacci\u00f3n, porque el proletariado no puede reconocerse ver\u00eddicamente en una injusticia particular que haya sufrido ni tampoco en la\u00a0<i>reparaci\u00f3n de una injusticia particular<\/i>, ni de un gran n\u00famero de injusticias, sino solamente en la\u00a0<i>absoluta injusticia<\/i>\u00a0de ser arrojado al margen de la vida.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">115<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">De los nuevos signos de negaci\u00f3n, incomprendidos y falsificados por la organizaci\u00f3n espectacular, que se multiplican en los pa\u00edses m\u00e1s avanzados econ\u00f3micamente, se puede ya sacar la conclusi\u00f3n de que una nueva \u00e9poca ha comenzado: tras la primera tentativa de subversi\u00f3n obrera <i>ahora es la abundancia capitalista la que ha fracasado<\/i>. Cuando las luchas antisindicales de los obreros occidentales son reprimidas en primer lugar por los propios sindicatos y cuando las revueltas actuales de la juventud lanzan una primera contestaci\u00f3n informe, que implica de modo inmediato el rechazo de la antigua pol\u00edtica especializada, de arte y de la vida cotidiana, est\u00e1n aqu\u00ed presentes las dos caras de una lucha espont\u00e1nea que comienza bajo el aspecto\u00a0<i>criminal<\/i>. Son los signos precursores del segundo asalto proletario contra la sociedad de clases. Cuando los hijos perdidos de este ej\u00e9rcito todav\u00eda inm\u00f3vil reaparecen sobre este terreno, devenido otro y permaneciendo \u00e9l mismo, siguen a un nuevo \u00abgeneral Ludd\u00bb que, esta vez, los lanza a la destrucci\u00f3n de las\u00a0<i>m\u00e1quinas del consumo permitido<\/i>.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">116<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00abLa forma pol\u00edtica por fin descubierta bajo la cual la emancipaci\u00f3n econ\u00f3mica del trabajo podr\u00eda realizarse\u00bb ha tomado en este siglo una n\u00edtida figura en los Consejos obreros revolucionarios, concentrando en ellos todas las funciones de decisi\u00f3n y ejecuci\u00f3n, y feder\u00e1ndose por medio de delegados responsables ante la base y revocables en todo momento. Su existencia efectiva no ha sido hasta ahora m\u00e1s que un breve esbozo, enseguida combatido y vencido por la diferentes fuerzas de defensa de la sociedad de clases, entre las cuales a menudo hay que contar su propia falsa conciencia. Pannekoek insist\u00eda justamente sobre el hecho de que la elecci\u00f3n de un poder de los Consejos obreros \u00abplantea problemas\u00bb m\u00e1s que aporta una soluci\u00f3n. Pero es precisamente en este poder donde los problemas de la revoluci\u00f3n del proletariado pueden tener su verdadera soluci\u00f3n. Es el lugar donde las condiciones objetivas de la conciencia hist\u00f3rica se re\u00fanen; donde se da la realizaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n directa <i>activa<\/i>, donde terminan la especializaci\u00f3n, la jerarqu\u00eda y la separaci\u00f3n, donde las condiciones existentes han sido transformadas \u00aben condiciones de unidad\u00bb. Aqu\u00ed el sujeto proletario puede emerger de su lucha contra la contemplaci\u00f3n: su conciencia equivale a la organizaci\u00f3n pr\u00e1ctica que ella se ha dado, porque esta misma conciencia es inseparable de la intervenci\u00f3n coherente en la historia.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">117<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">En el poder de los Consejos, que debe suplantar internacionalmente a cualquier otro poder, el movimiento proletario es su propio producto, y este producto es el productor mismo. \u00c9l mismo es su propio fin. S\u00f3lo ah\u00ed la negaci\u00f3n espectacular de la vida es negada a su vez.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">118<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La aparici\u00f3n de los Consejos fue la m\u00e1s alta realidad del movimiento proletario en el primer cuarto de siglo, realidad que pas\u00f3 inadvertida o disfrazada porque desaparec\u00eda con el resto del movimiento que el conjunto de la experiencia hist\u00f3rica de entonces desment\u00eda y eliminaba. En el nuevo momento de la cr\u00edtica proletaria, este resultado vuelve como el \u00fanico punto invicto del movimiento vencido. La conciencia hist\u00f3rica que sabe que tiene en s\u00ed misma su \u00fanico medio de existencia puede reconocerlo ahora no ya en la periferia de lo que refluye sino en el centro de lo que aumenta.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">119<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Una organizaci\u00f3n revolucionaria existente ante el poder de los Consejos &#8211; deber\u00e1 encontrar su propia forma luchando &#8211; sabe ya por todas estas razones hist\u00f3ricas que <i>no representa<\/i>\u00a0a la clase. Debe reconocerse a s\u00ed misma solamente como una separaci\u00f3n radical del\u00a0<i>mundo de la separaci\u00f3n<\/i>.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">120<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La organizaci\u00f3n revolucionaria es la expresi\u00f3n coherente de la teor\u00eda de la praxis entrando en comunicaci\u00f3n no-unilateral con las luchas pr\u00e1cticas y transform\u00e1ndose en teor\u00eda pr\u00e1ctica. Su propia pr\u00e1ctica es la generalizaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n y la coherencia en estas luchas. En el momento revolucionario de la disoluci\u00f3n de la separaci\u00f3n social, esta organizaci\u00f3n debe reconocer su propia disoluci\u00f3n en tanto que organizaci\u00f3n separada.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">121<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La organizaci\u00f3n revolucionaria no puede ser m\u00e1s que la cr\u00edtica unitaria de la sociedad, es decir, una cr\u00edtica que no pacta con ninguna forma de poder separado, en ning\u00fan lugar del mundo, y una cr\u00edtica pronunciada globalmente contra todos los aspectos de la vida social alienada. En la lucha de la organizaci\u00f3n revolucionaria contra la sociedad de clases, las armas no son otra cosa que la <i>esencia<\/i>\u00a0de los propios combatientes: la organizaci\u00f3n revolucionaria no puede reproducir en s\u00ed misma las condiciones de escisi\u00f3n y de jerarqu\u00eda de la sociedad dominante. Debe luchar permanentemente contra su deformaci\u00f3n en el espect\u00e1culo reinante. El \u00fanico l\u00edmite de la participaci\u00f3n en la democracia total de la organizaci\u00f3n revolucionaria es el reconocimiento y la autoapropiaci\u00f3n efectiva, por todos sus miembros, de la coherencia de su cr\u00edtica, coherencia que debe probarse en la teor\u00eda cr\u00edtica propiamente dicha y en la relaci\u00f3n entre \u00e9sta y la actividad pr\u00e1ctica.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">122<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">Mientras la realizaci\u00f3n cada vez m\u00e1s instalada de la alienaci\u00f3n capitalista a todos los niveles hace cada vez m\u00e1s dif\u00edcil a los trabajadores reconocer y nombrar su propia miseria, los pone en la alternativa de rechazar la<i>totalidad de su miseria o nada<\/i>, la organizaci\u00f3n revolucionaria ha debido aprender que no puede ya\u00a0<i>combatir la alienaci\u00f3n bajo formas alienadas<\/i>.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">123<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La revoluci\u00f3n proletaria se halla enteramente supeditada a esta necesidad de que, por primera vez, la teor\u00eda como inteligencia de la pr\u00e1ctica humana sea reconocida y vivida por las masas. Exige que los obreros lleguen a ser dial\u00e9cticos e inscriban su pensamiento en la pr\u00e1ctica; as\u00ed pide a los <i>hombres sin cualificar<\/i>\u00a0mucho m\u00e1s de lo que la revoluci\u00f3n burguesa exig\u00eda a los hombres cualificados en quienes deleg\u00f3 su puesta en pr\u00e1ctica: pues la conciencia ideol\u00f3gica parcial edificada por una parte de la clase burguesa ten\u00eda su base en esta\u00a0<i>parte<\/i>\u00a0central de la vida social, la econom\u00eda, sobre la que esta clase\u00a0<i>ten\u00eda ya el poder<\/i>. El desarrollo mismo de la sociedad de clases hasta la organizaci\u00f3n espectacular de la no-vida lleva al proyecto revolucionario a ser\u00a0<i>visiblemente<\/i>\u00a0lo que ya era\u00a0<i>esencialmente<\/i>.<\/div>\n<h3 style=\"text-align: center\">124<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify\">La teor\u00eda revolucionaria es ahora enemiga de toda ideolog\u00eda revolucionaria y <i>sabe que lo es<\/i>.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El proletariado como sujeto y como representaci\u00f3n Por Guy Debord \u00abEl derecho igualitario de todos a los bienes y placeres de este mundo, la destrucci\u00f3n de toda autoridad, la negaci\u00f3n de todo freno moral; he ah\u00ed, si descendemos hasta el fondo de las cosas, la raz\u00f3n de ser de la insurrecci\u00f3n del 18 de marzo &hellip; <a href=\"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/?p=141\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El proletariado como sujeto y como representaci\u00f3n (Guy Debord)<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":15645,"featured_media":142,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-141","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/141","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/15645"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=141"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/141\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":143,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/141\/revisions\/143"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/142"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=141"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=141"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=141"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}