{"id":146,"date":"2021-05-30T20:38:59","date_gmt":"2021-05-30T23:38:59","guid":{"rendered":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/?p=146"},"modified":"2021-05-30T20:51:05","modified_gmt":"2021-05-30T23:51:05","slug":"el-papel-de-la-ideologia-bolchevique-en-la-aparicion-de-la-burocracia-cornelius-castoriadis-1964","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/?p=146","title":{"rendered":"El papel de la ideolog\u00eda bolchevique en la aparici\u00f3n de la burocracia (Cornelius Castoriadis, 1964)"},"content":{"rendered":"<div class=\"post-thumbnail\"><\/div>\n<div class=\"entry-content\">\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Este texto fue publicado en enero de 1964 en la revista\u00a0Socialisme ou Barbarie, numero 35, con el seud\u00f3nimo de Paul Cardan. Serv\u00eda de introducci\u00f3n al texto de Akejandra Kolontai\u00a0\u00a0La oposici\u00f3n obrera, publicada en el mismo n\u00famero de la revista.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El folleto de Alexandra Kolontai La Oposici\u00f3n Obrera apareci\u00f3 en Mosc\u00fa en 1921, durante la violenta controversia que precedi\u00f3 al XX Congreso del Partido bolchevique y que el propio Congreso deb\u00eda cerrar para siempre igual que todas las dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span id=\"more-3245\"><\/span>A\u00fan no se ha terminado de hablar acerca de la revoluci\u00f3n rusa, de sus problemas, de su degeneraci\u00f3n, del r\u00e9gimen que finalmente ha producido. \u00bfY c\u00f3mo habr\u00eda de terminarse de hablar? En ella se combinan la \u00fanica revuelta victoriosa de cuantas ha protagonizado la clase obrera y, adem\u00e1s, el m\u00e1s hondo y revelador de todos sus fracasos. El hecho de que la Comuna de Par\u00eds haya sido aplastada en 1871, o la de Budapest en 1956, nos ense\u00f1a que los obreros insurgentes encuentran problemas de organizaci\u00f3n y de pol\u00edtica inmensamente dif\u00edciles; que su insurrecci\u00f3n puede encontrarse aislada; que las clases dominantes no retroceden ante ninguna violencia, ante ninguna barbarie cuando se trata de salvar su propio poder. Pero la revoluci\u00f3n rusa nos obliga a reflexionar no tan s\u00f3lo sobre las condiciones de una victoria del proletariado, sino tambi\u00e9n acerca del contenido y la posible suerte de tal victoria, acerca de su consolidaci\u00f3n y su desarrollo, acerca de los g\u00e9rmenes de un fracaso cuyo alcance sobrepasa infinitamente la victoria de los versalleses, la de Franco en la guerra civil espa\u00f1ola o la de los blindados de Kruschev. Precisamente porque aplast\u00f3 a los ej\u00e9rcitos blancos, pero luego sucumbi\u00f3 a la burocracia que ella misma hab\u00eda engendrado en s\u00ed, la revoluci\u00f3n rusa nos sit\u00faa frente a problemas de una naturaleza muy distinta que la t\u00e1ctica o los m\u00e9todos de insurrecci\u00f3n armada o la apreciaci\u00f3n correcta de la relaci\u00f3n de fuerzas. Nos obliga a meditar acerca de la naturaleza del poder de los trabajadores y sobre lo que entendemos por socialismo. Justamente porque condujo a un r\u00e9gimen en el cual la concentraci\u00f3n de la econom\u00eda, el poder totalitario de los dirigentes y la explotaci\u00f3n de los trabajadores han sido llevados al l\u00edmite y producido, en suma, el grado extremo de centralizaci\u00f3n del capital y de su fusi\u00f3n con el Estado, la revoluci\u00f3n rusa nos sit\u00faa para comprender la que ha sido, y sigue a\u00fan siendo, la forma en cierto sentido m\u00e1s perfeccionada, m\u00e1s \u00abpura\u00bb de la moderna sociedad de explotaci\u00f3n. Al encarnarse el marxismo, por primera vez en la historia, al hacer en consecuencia ver en tal encarnaci\u00f3n un monstruo desfigurado, nos permite entender ese marxismo en la misma o a\u00fan mayor medida en que puede ser comprendida por \u00e9l. El r\u00e9gimen que ha producido ha pasado a ser la piedra de toque de todas las ideas habidas y por haber, tanto -sin duda- las originarias del marxismo cl\u00e1sico como de las ideolog\u00edas burguesas; ello lo ha logrado a base de echar a perder al primero precisamente al realizarlo y, tambi\u00e9n, a fuerza de hacer triunfar la m\u00e1s profunda esencia de las segundas, pese a negarlo de continuo. No ha terminado a\u00fan, pues, de plantear los problemas m\u00e1s actuales ni de ser la revelaci\u00f3n m\u00e1s evidente, a la vez que la m\u00e1s enigm\u00e1tica, de la historia mundial; no ha terminado de hacerlo, en raz\u00f3n de haberse extendido a la tercera parte del mundo, en raz\u00f3n de las revueltas obreras que se han alzado contra su dominio en los \u00faltimos diez a\u00f1os, ni tampoco en raz\u00f3n de su actual estallido en un polo ruso y otro chino. El mundo en que vivimos, pensamos y actuamos ha sido puesto en sus ra\u00edles en octubre de 1917 por los obreros y bolcheviques de Petrogrado.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-147\" src=\"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/files\/2021\/05\/descarga-2.jpeg\" alt=\"\" width=\"1536\" height=\"921\" srcset=\"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/files\/2021\/05\/descarga-2.jpeg 1536w, https:\/\/reyerta.noblogs.org\/files\/2021\/05\/descarga-2-300x180.jpeg 300w, https:\/\/reyerta.noblogs.org\/files\/2021\/05\/descarga-2-1024x614.jpeg 1024w, https:\/\/reyerta.noblogs.org\/files\/2021\/05\/descarga-2-768x461.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1536px) 100vw, 1536px\" \/><\/p>\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De entre las innumerables cuestiones que suscita la suerte corrida por la revoluci\u00f3n rusa, dos constituyen los pilares en que se apoyan todas las dem\u00e1s. La primera: cu\u00e1l es la sociedad producida por la degeneraci\u00f3n de la revoluci\u00f3n (es decir, cu\u00e1l es la naturaleza y la din\u00e1mica de ese r\u00e9gimen, en qu\u00e9 consiste la burocracia rusa, cu\u00e1l es su relaci\u00f3n con el capitalismo y con el proletariado, su lugar hist\u00f3rico, sus problemas actuales). Ha sido discutida numerosas veces (1), y a\u00fan lo ser\u00e1 (2). La segunda: c\u00f3mo una revoluci\u00f3n obrera puede dar origen a una burocracia, y de qu\u00e9 modo esto ha ocurrido en Rusia. Esta cuesti\u00f3n la hemos examinado en su aspecto te\u00f3rico (3), pero s\u00f3lo en peque\u00f1a medida la hemos abordado desde la \u00f3ptica de la historia concreta. Por supuesto que existe una dificultad casi insuperable para estudiar de cerca este per\u00edodo oscuro donde los haya, el que va desde octubre de 1917 a marzo de 1921, y en el cual se ha jugado la suerte de la revoluci\u00f3n. El problema que en primer lugar nos interesa no es, en efecto, otro que \u00e9ste: \u00bfen qu\u00e9 medida los obreros rusos han intentado tomar por s\u00ed mismos la direcci\u00f3n de la sociedad, la gesti\u00f3n de la producci\u00f3n, la regulaci\u00f3n de la econom\u00eda, la orientaci\u00f3n de la pol\u00edtica? \u00bfCu\u00e1l ha sido su conciencia de los problemas, su actividad aut\u00f3noma? \u00bfCu\u00e1l su actitud frente al Partido bolchevique, frente a la naciente burocracia? Porque no son los obreros quienes escriben la historia, sino siempre \u201clos otros\u201d. Y esos \u201cotros\u201d, quienesquiera que sean, s\u00f3lo existen hist\u00f3ricamente porque las masas son pasivas, o activas \u00fanicamente para sostenerles, y ellos mismos lo afirmar\u00e1n en cualquier oportunidad; la mayor parte de las veces, ni ver\u00e1n ni oir\u00e1n los ademanes y las palabras que traducen esa actividad aut\u00f3noma. En el mejor de los casos, la utilizar\u00e1n a las claras tanto en cuanto coincida \u201cpor milagro\u201d con su propia l\u00ednea, y cuando se aparte de ella la condenar\u00e1n radicalmente y le imputar\u00e1n los m\u00f3viles m\u00e1s infames (de este modo Trotski describe en t\u00e9rminos grandiosos a los obreros an\u00f3nimos de Petrogrado marchando hacia el Partido bolchevique, o moviliz\u00e1ndose ellos mismos durante la guerra civil, pero califica a los insurgentes de Kronstadt de infiltrados y agentes del Estado Mayor franc\u00e9s). A esos \u201cotros\u201d les faltan las categor\u00edas, las c\u00e9lulas cerebrales por as\u00ed decirlo, todo lo que necesitar\u00edan para comprender esa actividad aut\u00f3noma, incluso lo que les ser\u00eda necesario para captarla como tal: como una actividad que no ha sido institucionalizada, que carece de jefe y de programa, que no tiene estatuto, que ni siquiera es percibible a no ser bajo la forma de los \u00abdesordenes\u00bb y de los \u00abjaleos\u00bb. La actividad aut\u00f3noma de las masas pertenece, por definici\u00f3n, a \u201clo rechazado\u201d de la Historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por ello, no ocurre \u00fanicamente que el registro documental de los fen\u00f3menos que nos interesan m\u00e1s que otros en este per\u00edodo sea fragmentario, ni siquiera que haya sido sistem\u00e1ticamente suprimido, y contin\u00fae si\u00e9ndolo, a manos de la burocracia triunfante. Lo importante es que ese registro es \u201corientado\u201d y \u201cselectivo\u201d en mucha m\u00e1s honda proporci\u00f3n que cualquier otro testimonio hist\u00f3rico. La ira reaccionaria de los testigos burgueses y la apenas menos rabiosa de los socialdem\u00f3cratas; el delirio anarquista; la historiograf\u00eda oficial, peri\u00f3dicamente reescrita de acuerdo con las necesidades de la burocracia; y la historiograf\u00eda trotskista, exclusivamente preocupada de justificarse a posteriori y en ocultar su papel en las primeras etapas de la degeneraci\u00f3n: todo ello se confabula para ignorar los signos de la actividad aut\u00f3noma de las masas durante esa \u00e9poca o, hablando en puridad, para \u00abdemostrar\u00bb a priori que era imposible que tal actividad existiera entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El texto de Alexandra Kolontai [\u201cLa oposici\u00f3n obrera\u201d] aporta, a este respecto, informaciones de inestimable valor. En primer lugar, por las indicaciones directas que suministra acerca de las actitudes y las reacciones de los obreros rusos ante la pol\u00edtica del Partido bolchevique. Seguidamente, y sobre todo, al mostrar que una amplia fracci\u00f3n de la base obrera del Partido ten\u00eda conciencia del proceso de burocratizaci\u00f3n en curso, y se alzaba contra \u00e9l. Ya no es posible, despu\u00e9s de haber le\u00eddo este texto, seguir presentando la Rusia del 20 como un caos, un amontonamiento de ruinas donde el proletariado estaba pulverizado y donde los \u00fanicos elementos de orden eran el pensamiento de Lenin y \u201cla f\u00e9rrea voluntad\u201d de los bolcheviques. Los obreros quer\u00edan otra cosa, y lo demostraron: en el seno del Partido, por medio de la Oposici\u00f3n Obrera; y, fuera del Partido, por medio de las huelgas de Petrogrado y de la revuelta de Kronstadt. Fue menester que todo eso fuera aplastado por Lenin y Trotsky, para que Stalin consiguiera, despu\u00e9s, salir victorioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A la pregunta: \u00bfc\u00f3mo la Revoluci\u00f3n rusa pudo producir un r\u00e9gimen burocr\u00e1tico?, la respuesta habitual, dada antes que nadie por Trotski (y recogida al cabo de mucho tiempo muy a gusto por los compa\u00f1eros de viaje del estalinismo y, hoy en d\u00eda, por los mismos kruschevianos, a fin de \u00abexplicar\u00bb las \u00abdeformaciones burocr\u00e1ticas del r\u00e9gimen socialista\u00bb), es \u00e9sta: la revoluci\u00f3n tuvo lugar en un pa\u00eds atrasado, que de todas maneras no hubiese podido construir el socialismo a solas; se encontr\u00f3 aislada en virtud del fracaso de la revoluci\u00f3n en Europa, y en especial en Alemania, entre 1919 y 1923; para colmo, el pa\u00eds se fue completamente devastado por la guerra civil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta respuesta no merecer\u00eda que nos detuvi\u00e9ramos en ella ni un solo momento, a no ser por la aceptaci\u00f3n general que la rodea y el papel mistificador que desempe\u00f1a. El atraso, el aislamiento y la devastaci\u00f3n del pa\u00eds, hechos todos ellos incontestables en s\u00ed mismos, habr\u00edan podido tambi\u00e9n explicar una derrota pura y simple de la revoluci\u00f3n, una restauraci\u00f3n del capitalismo cl\u00e1sico. Pero lo que se pregunta es precisamente por qu\u00e9 no hubo derrota pura y simple, por qu\u00e9 la revoluci\u00f3n, despu\u00e9s de haber vencido a sus enemigos exteriores, se vino abajo en el interior; por qu\u00e9 \u00abdegener\u00f3\u00bb bajo esa precisa forma que conduc\u00eda al poder burocr\u00e1tico. La respuesta de Trotski, para utilizar una met\u00e1fora, viene a ser como si dijese: ese individuo ha cogido una tuberculosis porque se hallaba tremendamente debilitado. Pero, estando tan debilitado, habr\u00eda podido morir, o contraer otra enfermedad: \u00bfpor qu\u00e9 ha contra\u00eddo precisamente \u201cesa\u201d enfermedad? Lo que hay que explicar, en la degeneraci\u00f3n de la revoluci\u00f3n rusa, es justamente la especificidad de esa degeneraci\u00f3n en cuanto degeneraci\u00f3n \u201cburocr\u00e1tica\u201d; y ello no puede hacerse m\u00e1s que a condici\u00f3n de rechazar factores de \u00edndole tan general como el atraso y el aislamiento. A\u00f1adamos, de pasada, que semejante \u00abrespuesta\u00bb nada nos ense\u00f1a que sobrepase el ejemplo de Rusia. La \u00fanica conclusi\u00f3n que podemos extraer de ella es que los revolucionarios deben formular ardientes votos para que las pr\u00f3ximas revoluciones ocurran en pa\u00edses m\u00e1s avanzados, para que no se queden aisladas y para que las guerras civiles no sean en absoluto devastadoras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Abundando adem\u00e1s en este aspecto, el hecho de que desde hace ya m\u00e1s de veinte a\u00f1os el r\u00e9gimen burocr\u00e1tico haya desbordado ampliamente las fronteras de Rusia, el que se haya instalado en pa\u00edses que de ninguna forma podr\u00edamos calificar de atrasados (Checoslovaquia o la Alemania del Este), el que la industrializaci\u00f3n que ha hecho de Rusia la segunda potencia mundial no haya conseguido debilitar a la burocracia, demuestra que toda discusi\u00f3n en t\u00e9rminos de \u00abatraso\u00bb, de \u00abaislamiento\u00bb, etc. es pura y simplemente anacr\u00f3nica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si queremos comprender el surgimiento de la burocracia como capa gestora que va siendo m\u00e1s y m\u00e1s preponderante en el mundo contempor\u00e1neo, estamos obligados a constatar de inmediato que, parad\u00f3jicamente, aparece en los dos polos del desarrollo social, a saber: por un lado, como producto org\u00e1nico de la madurez de la sociedad capitalista; por otro, como una \u00abrespuesta forzosa\u00bb de las sociedades atrasadas al problema de su \u201cpaso\u201d a la industrializaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el primer caso, el surgimiento de la burocracia no ofrece misterio alguno. La concentraci\u00f3n de la producci\u00f3n conduce necesariamente a la aparici\u00f3n, en el seno de las empresas, de una capa que debe asumir de modo colectivo la gesti\u00f3n de inmensas agrupaciones econ\u00f3micas, tarea que sobrepasa cualitativamente las posibilidades de un propietario individual. El creciente papel del Estado, en el campo econ\u00f3mico por supuesto, pero tambi\u00e9n en los dem\u00e1s, lleva a la vez a la extensi\u00f3n cuantitativa y a un cambio cualitativo del aparato burocr\u00e1tico del Estado. En el otro polo de la sociedad, el movimiento obrero degenera al burocratizarse, se burocratiza al integrarse en el orden establecido y no puede integrarse en \u00e9l si no es burocratiz\u00e1ndose. Estos diversos elementos constitutivos de la burocracia -t\u00e9cnico-econ\u00f3mica, pol\u00edtico-estatal, \u00abobrera\u00bb- coexisten mejor o peor entre s\u00ed y tambi\u00e9n en compa\u00f1\u00eda de los elementos propiamente \u00abburgueses\u00bb (propietarios de los medios de producci\u00f3n), pero la evoluci\u00f3n tiende constantemente a incrementar su peso en la direcci\u00f3n de la sociedad. En tal sentido, puede decirse que el surgimiento de la burocracia corresponde a una fase \u00ab\u00faltima\u00bb de la concentraci\u00f3n del capital, y que la burocracia personifica o encarna el capital durante dicha fase, a igual t\u00edtulo que la burgues\u00eda en la fase precedente. Y esa burocracia puede, al menos por lo que respecta a su origen y a su funci\u00f3n socio-hist\u00f3rica, ser comprendida con ayuda de las categor\u00edas del marxismo cl\u00e1sico (poco importa, en este punto, si los supuestos marxistas de nuestros d\u00edas, infinitamente por debajo de las posibilidades de la misma teor\u00eda que se adjudican, siguen siendo incapaces de dar un estatuto socio-hist\u00f3rico a la burocracia, y se ven por tanto llevados, creyendo que en sus ideas no hay nombre para tal fen\u00f3meno, a rechazar la existencia de los hechos y a hablar del capitalismo contempor\u00e1neo como si nada hubiese cambiado desde hace cien o cincuenta a\u00f1os).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el segundo caso, la burocracia surge, si as\u00ed podemos decirlo, del vac\u00edo mismo de la sociedad que se considera. Es cierto que, en la casi totalidad de las sociedades atrasadas, las antiguas capas dominantes se muestran incapaces de emprender la industrializaci\u00f3n del pa\u00eds; es cierto que el capital extranjero no crea, en el \u00abmejor\u00bb de los casos, m\u00e1s que enclaves de explotaci\u00f3n moderna; es cierto que la burgues\u00eda nacional, nacida tard\u00edamente, no posee ni la fuerza ni el valor necesarios para emprender la transformaci\u00f3n de arriba abajo de las antiguas estructuras que ser\u00eda exigido por la modernizaci\u00f3n. A\u00f1adamos que, por ese mismo hecho, el proletariado nacional es demasiado d\u00e9bil para desempe\u00f1ar el papel que le asigna el esquema de la \u00abrevoluci\u00f3n permanente\u00bb; es decir, para eliminar a las antiguas capas dominantes y lanzarse a una transformaci\u00f3n que conduzca, de modo ininterrumpido, desde la etapa \u00abdemocr\u00e1tico-burguesa\u00bb a la etapa socialista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfQu\u00e9 puede ocurrir entonces? La sociedad atrasada puede permanecer en su estancamiento: y permanece, durante un tiempo m\u00e1s o menos prolongado (sigue siendo el caso, a\u00fan hoy en d\u00eda, de un gran n\u00famero de pa\u00edses atrasados ya se hayan constituidos como estados antigua o modernamente). Pero tal estancamiento significa de hecho una degradaci\u00f3n en cualquier caso relativa, e incluso a veces absoluta, de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica y social, y una ruptura del equilibrio precedente. Agravada casi siempre por factores en apariencia \u00abaccidentales\u00bb, pero en realidad inevitables en su recurrencia y que encuentran una resonancia infinitamente incrementada en una sociedad deslavazada, cada ruptura de equilibrio se convierte en una crisis que, por lo general, se combina con un componente \u00abnacional\u00bb. El resultado puede ser una lucha social-nacional abierta y larga (China, Argelia, Cuba, Indochina), o un golpe de Estado, casi fatalmente militar (Egipto). Ambos casos presentan inmensas diferencias, pero tambi\u00e9n un punto com\u00fan.<br \/>\nEn el primer caso, la direcci\u00f3n pol\u00edtico-militar de la lucha se erige gradualmente en capa aut\u00f3noma que gestionara la \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb y, despu\u00e9s de la victoria, la reconstrucci\u00f3n del pa\u00eds; en vista de lo cual se atrae de forma natural a todos los elementos ligados con las antiguas capas privilegiadas, selecciona otros de entre las masas y constituye, a la vez que la industria del pa\u00eds, la pir\u00e1mide jer\u00e1rquica de lo que ser\u00e1 el esqueleto social. Esa industrializaci\u00f3n se realiza, por supuesto, seg\u00fan los cl\u00e1sicos m\u00e9todos de acumulaci\u00f3n primitiva, mediante la explotaci\u00f3n intensa de los obreros y a\u00fan en mayor medida de los campesinos y la integraci\u00f3n, pr\u00e1cticamente forzosa, de estos \u00faltimos en el ej\u00e9rcito de trabajo industrial. En el segundo caso, la burocracia estatal-militar, al desempe\u00f1ar un papel de tutela con respecto a las capas privilegiadas, no las elimina radicalmente, ni tampoco abate el estado de cosas que encarnan; puede preverse as\u00ed, casi siempre, que la transformaci\u00f3n industrial del pa\u00eds no terminar\u00e1 sin una nueva convulsi\u00f3n violenta. Pero, en ambos casos, lo que se constata es que la burocracia juega en efecto, o tiende a jugar, el papel de sustituto de la burgues\u00eda en sus funciones de acumulaci\u00f3n primitiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es preciso se\u00f1alar que esa burocracia provoca de hecho el estallido de las categor\u00edas tradicionales del marxismo. En ning\u00fan sentido puede decirse que esa nueva capa social se ha formado y crecido en el seno de la sociedad precedente, ni que nazca de un nuevo modo de producci\u00f3n, cuyo desarrollo hab\u00eda llegado a ser incompatible con el mantenimiento de las antiguas formas de vida econ\u00f3mica y social. Por el contrario, es ella quien hace nacer ese nuevo modo de producci\u00f3n en la sociedad dada; ella misma no surge a partir del normal funcionamiento de la sociedad, sino a partir de la incapacidad que la sociedad tiene para funcionar. Su origen es, casi sin met\u00e1fora, el vac\u00edo social; sus ra\u00edces hist\u00f3ricas se hunden tan s\u00f3lo en el porvenir. No tiene evidentemente ning\u00fan sentido decir que la burocracia china es el producto de la industrializaci\u00f3n del pa\u00eds, cuando podr\u00eda decirse, infinitamente con mayor raz\u00f3n, que la industrializaci\u00f3n de China es el producto del ascenso al poder de la burocracia. Tal antinomia no puede ser sobrepasada si no es constatando que, en nuestros d\u00edas, y a falta de una soluci\u00f3n revolucionaria a escala internacional, un pa\u00eds atrasado no puede industrializarse m\u00e1s que si se burocratiza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el caso de Rusia, si bien la burocracia se encuentra con que ha realizado, despu\u00e9s de todo, la \u201cfunci\u00f3n hist\u00f3rica\u201d (4) de la burgues\u00eda de anta\u00f1o o de la burocracia de un pa\u00eds atrasado de hoy; si, por otra parte, no puede ser asimilada a esta \u00faltima (5), lo cierto es que las condiciones de su nacimiento son diferentes: lo son precisamente porque Rusia en 1917 no era simplemente un pa\u00eds \u00abatrasado\u00bb, sino un pa\u00eds que, a la par que su atraso, presentaba un desarrollo capitalista bien afirmado (la Rusia de 1913 era la quinta potencia industrial mundial), tan bien afirmado que el pa\u00eds fue precisamente teatro de una revoluci\u00f3n del proletariado que se alzaba en nombre del socialismo (mucho tiempo antes de que esa palabra hubiese llegado a significar cualquiera sabe qu\u00e9 o, incluso, nada en absoluto). La primera burocracia que se ha convertido en clase dominante en su sociedad ha sido la burocracia rusa, y aparece justamente como el producto final de una revoluci\u00f3n acerca de la cual todo el mundo pensaba que hab\u00eda otorgado el poder al proletariado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La burocracia rusa representa, pues, un tercer tipo, de hecho el primero que surge claramente en la historia moderna; un tipo de burocracia bien delimitado: la burocracia que surge de la degeneraci\u00f3n de una revoluci\u00f3n obrera, la burocracia que \u201ces\u201d esa degeneraci\u00f3n misma; lo es incluso si, en el caso de la burocracia rusa, podemos encontrar, desde el principio, tantos elementos de \u00abgesti\u00f3n de un capital centralizado\u00bb como de \u00abcapa que desarrolla por todos los medios una industria moderna\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero \u00bfen qu\u00e9 sentido puede decirse \u2013teniendo en cuenta precisamente la evoluci\u00f3n ulterior, teniendo en cuenta tambi\u00e9n que la \u00abtoma del poder\u00bb en octubre de 1917 fue organizada y dirigida por el partido bolchevique y que, desde el primer d\u00eda, ese poder fue asumido de hecho por ese partido- que la revoluci\u00f3n de octubre fue una revoluci\u00f3n proletaria, al menos si rechazamos identificar lisa y llanamente una clase con un partido que dice representarla? \u00bfPor qu\u00e9 no decir -tal y como no han faltado quienes lo han dicho- que nunca hubo otra cosa en Rusia que el golpe de Estado de un partido que, habi\u00e9ndose asegurado de una manera u otra el apoyo del proletariado, no tend\u00eda sino a instaurar su propia dictadura, empe\u00f1o en el que triunf\u00f3?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No tenemos la intenci\u00f3n de discutir este problema en los t\u00e9rminos escol\u00e1sticos que lo plantean a base de preguntarse: \u00bfes l\u00edcito clasificar la revoluci\u00f3n rusa en la categor\u00eda de las revoluciones proletarias? La cuesti\u00f3n que nos importa es \u00e9sta: \u00bfdesempe\u00f1\u00f3 la clase obrera rusa un papel hist\u00f3rico propio durante aquel per\u00edodo o, al contrario, fue simplemente la infanter\u00eda movilizada al servicio de otras fuerzas ya constituidas? \u00bfApareci\u00f3 como un polo relativamente aut\u00f3nomo en la lucha y el torbellino de las acciones, de las formas organizativas, de las reivindicaciones y de las ideas o, por el contrario, no fue sino un simple catalizador de impulsos que le ven\u00edan de fuera, es decir, un instrumento manipulado sin gran dificultad ni riesgo?<br \/>\nCualquiera que haya estudiado, aunque sea poco, la historia de la revoluci\u00f3n rusa, no dudar\u00e1 a la hora de responder. Petrogrado en 1917, e incluso despu\u00e9s, no es ni la Praga de 1948 ni el Cant\u00f3n de 1949. El papel independiente del proletariado resalta con claridad: incluso, en principio, por la naturaleza del proceso que ocasiona que los obreros llenen las filas del Partido bolchevique y le concedan, de modo mayoritario, un apoyo que nada ni nadie pod\u00eda arrebatarles ni imponerles en aquel entonces; o por la relaci\u00f3n que les une con ese Partido; o por el peso de la guerra civil, asumido por ellos espont\u00e1neamente. Pero, ante todo, merced a las acciones aut\u00f3nomas que emprenden: ya en febrero, ya en julio de 1917, y mucho m\u00e1s a\u00fan despu\u00e9s de octubre, al expropiar a los capitalistas sin, y tambi\u00e9n contra, la voluntad del Partido, al organizar por su propia cuenta la producci\u00f3n; en suma, merced a los \u00f3rganos aut\u00f3nomos que constituyen, sean soviets o especialmente comit\u00e9s de f\u00e1brica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El \u00e9xito de la revoluci\u00f3n no fue posible sino por la convergencia del inmenso movimiento de revuelta total de las masas obreras, por su voluntad de cambiar sus condiciones de existencia, de desembarazarse de los patronos y del zar; eso por un lado y, por el otro, por la acci\u00f3n del Partido bolchevique. Decir que \u00fanicamente el Partido bolchevique pod\u00eda, a fines de octubre de 1917, dar una expresi\u00f3n articulada y un \u201cobjetivo inmediato\u201d preciso (el derrocamiento del Gobierno provisional) a las aspiraciones de los obreros, de los campesinos y de los soldados, con ser cierto, no significa en ning\u00fan modo que esos obreros fuesen una infanter\u00eda pasiva. Sin esos obreros que militaban en sus filas y fuera de ellas, el Partido no era nada, ni f\u00edsica ni pol\u00edticamente. Sin la presi\u00f3n de su creciente radicalizaci\u00f3n, ni siquiera habr\u00eda adoptado una l\u00ednea revolucionaria. Y en ning\u00fan momento, ni siquiera largos meses despu\u00e9s de la toma del poder, puede decirse que el Partido \u201ccontrolase\u201d los movimientos de la masa obrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero tal convergencia, que culmina en efecto con el derrocamiento del Gobierno provisional y con la constituci\u00f3n de un Gobierno de predominio bolchevique, result\u00f3 pasajera. Los s\u00edntomas de separaci\u00f3n entre el Partido y las masas aparecen relativamente temprano, incluso si, por su misma naturaleza, semejante separaci\u00f3n no puede ser captada con la nitidez debida por las tendencias pol\u00edticas organizadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Resulta cierto que los obreros esperaban de la revoluci\u00f3n un cambio total de sus condiciones de existencia. Esperaban sin duda una mejora material, pero sab\u00edan perfectamente que esa mejora no podr\u00eda ser inmediata. \u00danicamente los esp\u00edritus mezquinos pueden ligar esencialmente la revoluci\u00f3n a dicho factor, o ligar la posterior desilusi\u00f3n de los obreros a la incapacidad del nuevo r\u00e9gimen para satisfacer tales esperanzas de mejoras materiales. La revoluci\u00f3n se hab\u00eda iniciado, en cierto modo, en demanda de pan; pero, ya mucho antes de octubre, hab\u00eda sobrepasado la cuesti\u00f3n del pan y hab\u00eda absorbido la pasi\u00f3n total de los hombres. Durante m\u00e1s de tres a\u00f1os, los obreros rusos soportaron sin flaquear las m\u00e1s extremas privaciones materiales, al tiempo que compon\u00edan la parte esencial de los contingentes que habr\u00edan de derrotar a los ej\u00e9rcitos blancos. Se trataba para ellos de liberarse de la opresi\u00f3n de la clase capitalista y de su Estado. Habi\u00e9ndose organizado en los soviets y en los comit\u00e9s de f\u00e1brica, encontraban inconcebible -ya con anterioridad a octubre, pero sobre todo despu\u00e9s- que no se expulsara a los capitalistas; y de ah\u00ed que llegaran a descubrir que pod\u00edan organizar y gestionar por s\u00ed mismos la producci\u00f3n. Y ellos fueron quienes echaron por su propia cuenta a los capitalistas, de acuerdo con una iniciativa por entero contraria a la l\u00ednea del Partido bolchevique -el decreto de nacionalizaci\u00f3n promulgado en el verano de 1918 no fue sino la ratificaci\u00f3n de un estado de cosas dado- y quienes pusieron en funcionamiento las f\u00e1bricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para el Partido bolchevique de ninguna manera se trataba de eso. Teniendo en cuenta que su l\u00ednea se precisa despu\u00e9s de octubre (pese a la mitolog\u00eda extendida tanto por estalinistas como por trotskistas, puede demostrarse f\u00e1cilmente, con textos en mano, que antes y despu\u00e9s de octubre el Partido bolchevique est\u00e1 enteramente a oscuras en lo que se refiere a lo que pretende hacer una vez que haya tomado el poder), vemos que aspira a instaurar en Rusia una econom\u00eda \u00abbien organizada\u00bb, seg\u00fan el modelo capitalista de la \u00e9poca (6), un \u00abcapitalismo de Estado\u00bb (tal expresi\u00f3n aparece de continuo en los escritos de Lenin), al cual se superpondr\u00e1 un poder pol\u00edtico \u201cobrero\u201d; poder que, de hecho, ser\u00e1 ejercido por el partido de los obreros, el Partido bolchevique. El \u00absocialismo\u00bb (que, seg\u00fan Lenin escribi\u00f3 sin vacilar, implica la \u00abdirecci\u00f3n colectiva de la producci\u00f3n\u00bb) vendr\u00e1 despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No se trata \u00fanicamente de una \u00abl\u00ednea\u00bb, de algo que simplemente se diga o se piense. En lo que toca a la mentalidad profunda y a la actitud real, el Partido est\u00e1 impregnado, de arriba abajo, de la convicci\u00f3n indiscutible de que debe \u201cdirigir\u201d, en el pleno sentido del t\u00e9rmino. Tal convicci\u00f3n, existente desde mucho antes de la revoluci\u00f3n (como lo demuestra Trotski al hablar de la mentalidad de los \u00abhombres de comit\u00e9\u00bb en su biograf\u00eda de Stalin), se ve compartida en la \u00e9poca, por otra parte, por todos los socialistas (con s\u00f3lo algunas excepciones, entre las que contar\u00edamos a Rosa Luxemburgo, a la tendencia Gorter-Pannekoek en Holanda y a los \u00abcomunistas de izquierda\u00bb en Alemania). Convicci\u00f3n que se ver\u00e1 inmensamente reforzada con la conquista del poder, la guerra civil, la consolidaci\u00f3n del poder del Partido; convicci\u00f3n que Trotski expresar\u00e1 con claridad en aquel entonces, al proclamar \u00ablos derechos de primogenitura\u00bb del Partido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta mentalidad no es s\u00f3lo una mentalidad; se convierte, casi inmediatamente despu\u00e9s de la conquista del poder, en una \u201csituaci\u00f3n social real\u201d. Individualmente, los miembros del partido asumen los puestos dirigentes en todas las esferas de la vida social; en parte, cierto, \u00abporque no puede hacerse de otra manera\u00bb, lo cual quiere decir al tiempo: porque todo cuanto hace el Partido, hace que no pueda ser hecho de otra manera.<br \/>\nEn el aspecto colectivo, la \u00fanica instancia real de poder es el Partido y, ya desde muy pronto, las cimas del Partido. Los soviets se ven reducidos, a ra\u00edz de la conquista del poder, a instituciones puramente decorativas (basta con observar que su papel fue absolutamente nulo durante todas las discusiones que precedieron a la paz de Brest-Litovsk, es decir, ya a principios de 1918). Si es verdad que la existencia social real de los hombres determina su conciencia, resulta desde ese momento ilusorio pedir al Partido bolchevique que act\u00fae de otro modo distinto al que le obliga la situaci\u00f3n real en que se halla: o sea, como \u00f3rgano dirigente que posee, no obstante, un punto de vista acerca de su sociedad que no es necesariamente el que la sociedad tiene sobre s\u00ed misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ante esta evoluci\u00f3n, o m\u00e1s bien ante esta s\u00fabita revelaci\u00f3n de la esencia del Partido bolchevique, los obreros no oponen resistencia. Al menos, no advertimos signos directos de ello. En el intervalo entre la expulsi\u00f3n de los capitalistas y la puesta en funcionamiento de las f\u00e1bricas, es decir, entre los comienzos del periodo revolucionario y las huelgas de Petrogrado y la revuelta de Kronstadt, a su final, en el invierno de 1920-1921, carecemos de datos sobre alguna manifestaci\u00f3n articulada de actividad aut\u00f3noma de los obreros [Nota de 1976: Esta afirmaci\u00f3n debe matizarse a partir de estudios posteriores; ver por ejemplo \u201cLos bolcheviques y el control obrero 1917-1921\u201d, edici\u00f3n castellana en Par\u00eds, Ruedo Ib\u00e9rico, 1972]. La guerra civil y la continua movilizaci\u00f3n militar de ese per\u00edodo, la preocupaci\u00f3n impuesta por las cuestiones pr\u00e1cticas inmediatas (producci\u00f3n, avituallamiento, etc.), la oscuridad de los problemas y, sin duda, por encima de todo, la confianza de los obreros en el Partido, explican el fen\u00f3meno. Hay, ciertamente, dos aspectos en la actitud de los obreros con referencia a esto. Por un lado, la aspiraci\u00f3n a desembarazarse de toda dominaci\u00f3n, a tomar en sus propias manos la direcci\u00f3n de sus asuntos; por otro, la tendencia a delegar el poder en ese partido que acababa de demostrar que era el \u00fanico que se opon\u00eda irreconciliablemente a los capitalistas y que conduc\u00eda la guerra contra ellos. La oposici\u00f3n, la contradicci\u00f3n entre ambos aspectos no era percibida en la \u00e9poca, ni -estar\u00edamos tentados de decir- pod\u00eda serlo, al menos con claridad.<br \/>\nY, sin embargo, fue percibida, y en gran medida, en el seno mismo del Partido. Desde comienzos de 1918 y hasta la prohibici\u00f3n de las fracciones en marzo de 1921, se forman en el Partido bolchevique tendencias que expresan con una clarividencia y una nitidez a veces sorprendentes la oposici\u00f3n a la l\u00ednea burocr\u00e1tica del Partido y a la burocratizaci\u00f3n vertiginosa de la organizaci\u00f3n. A comienzos de 1918 son los \u00abComunistas de izquierda\u00bb; en 1919, la tendencia del \u00abCentralismo democr\u00e1tico\u00bb; por fin, en 1920-1921, la \u00abOposici\u00f3n obrera\u00bb. Podr\u00e1n encontrarse, en las \u201cNotas hist\u00f3ricas\u201d que publicamos como ep\u00edlogo al texto de Alexandra Kolontai [en su publicaci\u00f3n en \u201cSocialisme ou Barbarie\u201d], precisiones acerca de las ideas y actividad de tales tendencias [Nota de 1976: hoy puede verse sobre el tema la obra de Brinton ya citada]. En ellas se expresan a la vez la reacci\u00f3n de los elementos obreros del Partido -que sin duda traduce tambi\u00e9n las actitudes del ambiente proletario externo al Partido- en contra de la l\u00ednea de \u00abcapitalismo de Estado\u00bb impuesta por la direcci\u00f3n, y asimismo se expresa lo que podr\u00edamos denominar \u00abel otro componente\u00bb del marxismo, es decir, el que invoca la actividad propia de las masas y proclama que la emancipaci\u00f3n de los trabajadores ser\u00e1 obra de los trabajadores mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero las tendencias de oposici\u00f3n fueron sucesivamente derrotadas, y definitivamente eliminadas en 1921, al tiempo que se aplasta la revuelta de Kronstadt. Los muy debilitados ecos de la cr\u00edtica contra la burocracia que encontramos despu\u00e9s en la \u00abOposici\u00f3n de izquierda\u00bb (trotskista), con posterioridad a 1923, no tienen igual significaci\u00f3n. Trotski se opone a una \u201cmala pol\u00edtica\u201d de la burocracia y a los excesos de su poder; nunca pone en cuesti\u00f3n su esencia, ni los problemas suscitados por las oposiciones de 1918-1921 (primordialmente: qui\u00e9n gestiona la producci\u00f3n, qu\u00e9 debe hacer el proletariado durante la \u00abdictadura del proletariado\u00bb, aparte de trabajar y seguir las directrices de \u00absu partido\u00bb); esos problemas le ser\u00e1n a Trotski extra\u00f1os hasta pr\u00e1cticamente el final de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nos vemos as\u00ed obligados a constatar que, contrariamente a la mitolog\u00eda dominante, la partida decisiva se juega, y se pierde, no en 1927, ni en 1923, ni siquiera en 1921, sino mucho antes, durante el per\u00edodo 1918-1921. Ya en 1921 hubiera sido precisa una revoluci\u00f3n, en el total sentido de la palabra, para enderezar la situaci\u00f3n, y ni siquiera una revuelta como la de Kronstadt -los hechos mismos lo probaron- era suficiente para modificar al menos algo de lo esencial. Esta andanada de advertencia condujo al Partido bolchevique a reparar aberraciones cometidas en el tratamiento de otros problemas (en especial con respecto al campesinado y a las relaciones entre la econom\u00eda urbana y la econom\u00eda agraria) y propici\u00f3, por lo tanto, una atenuaci\u00f3n de las tensiones provocadas por el hundimiento econ\u00f3mico y un comienzo de reconstrucci\u00f3n de la producci\u00f3n. Pero tal reconstrucci\u00f3n iba ya bien colocada en los ra\u00edles del capitalismo burocr\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En efecto, es entre 1917 y 1920 cuando el Partido bolchevique se instala firmemente en el poder, hasta el punto en que no podr\u00eda verse desalojado de all\u00ed sino por la fuerza de las armas. Y es al comienzo de ese per\u00edodo cuando las incertidumbres de su l\u00ednea son eliminadas, corregidas las ambig\u00fcedades, resueltas las contradicciones. En el nuevo Estado, el proletariado debe trabajar, movilizarse, morir dado el caso, a fin de defender el nuevo poder; debe dar sus elementos m\u00e1s \u00abconscientes\u00bb , m\u00e1s \u00abcapaces\u00bb a \u00absu\u00bb Partido, en el seno del cual se convertir\u00e1n en dirigentes de la sociedad; debe ser \u00abactivo y participante\u00bb cada vez que le sea pedido, pero justo hasta el l\u00edmite en que el Partido decida; debe someterse absolutamente al Partido en todo lo esencial. \u00abEl obrero -escribe Trotsky durante ese per\u00edodo, en una obra que conoce inmensa difusi\u00f3n en Rusia y en el extranjero- no hace cambalaches con el gobierno sovi\u00e9tico; est\u00e1 subordinado al Estado, le est\u00e1 sometido en todos los aspectos, ya que se trata de \u201csu\u201d Estado\u00bb (7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El papel del proletariado en el nuevo Estado est\u00e1, pues, claro: es el de ser ciudadanos entusiastas y pasivos. Y el papel del proletariado en el trabajo y en la producci\u00f3n no lo est\u00e1 menos. En resumen, es id\u00e9ntico al que representaba antes, bajo el capitalismo; excepto que ahora ser\u00e1n seleccionados obreros que tengan \u00abcar\u00e1cter y aptitudes\u00bb (8) para sustituir a los directores de f\u00e1brica que han huido. Lo que preocupa al Partido bolchevique durante ese per\u00edodo no es c\u00f3mo puede facilitarse el que las colectividades obreras tomen en sus manos la gesti\u00f3n de la producci\u00f3n, sino c\u00f3mo podr\u00e1 formar, cuanto antes, una capa de directivos y administradores de la industria y la econom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La lectura de textos \u201coficiales\u201d de dicha \u00e9poca no deja subsistir ninguna duda al respecto. La formaci\u00f3n de una burocracia en tanto que capa gestora de la producci\u00f3n (y que dispone, inevitablemente, de privilegios econ\u00f3micos) fue, desde pr\u00e1cticamente el principio, \u201cla pol\u00edtica consciente, honesta y sincera del partido bolchevique, con Lenin y Trotsky a la cabeza\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tal pol\u00edtica era, honesta y sinceramente considerada como socialista: o, con mayor exactitud, como una \u00abt\u00e9cnica administrativa\u00bb que podr\u00eda ponerse al servicio del socialismo, puesto que la clase de administradores dirigentes de la producci\u00f3n quedar\u00eda bajo el control de la clase obrera \u00abpersonificada por su Partido comunista\u00bb. La decisi\u00f3n de colocar en la c\u00faspide de una f\u00e1brica a un director y no a un equipo obrero, escribe Trotski, carece de importancia pol\u00edtica: \u00abNo puede ser ni acertada ni err\u00f3nea, desde la \u00f3ptica de la t\u00e9cnica administrativa\u2026 Ser\u00eda el peor de los errores confundir la cuesti\u00f3n de la autoridad del proletariado con la de los equipos obreros que gestionen las f\u00e1bricas. La dictadura del proletariado se expresa mediante la abolici\u00f3n de la propiedad privada de los medios productivos, mediante la dominaci\u00f3n sobre el entero mecanismo sovi\u00e9tico por parte de la voluntad de las masas, y no mediante la forma de direcci\u00f3n de las diversas empresas\u00bb (9). La \u201cvoluntad colectiva de las masas\u201d citada significa aqu\u00ed una expresi\u00f3n metaf\u00f3rica que designa la voluntad del Partido bolchevique. Los jefes bolcheviques se explicaban as\u00ed sin ninguna hipocres\u00eda, contrariamente a algunos de sus \u201cdefensores\u201d de hoy. \u00abEn esta sustituci\u00f3n del poder de la clase obrera por parte del poder del Partido -escrib\u00eda por entonces Trotski- nada hay de fortuito e incluso, en el fondo, no hay siquiera sustituci\u00f3n. Los comunistas expresan los intereses fundamentales de la clase obrera. Es absolutamente natural que, en una \u00e9poca en que la Historia trae al orden del d\u00eda la discusi\u00f3n de tales intereses en toda su amplitud, los comunistas se conviertan en los representantes declarados de la clase obrera en su totalidad\u00bb (10). Encontrar\u00edamos con facilidad decenas de citas de Lenin que exponen id\u00e9ntica idea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El poder indiscutido de los directores en las f\u00e1bricas, bajo el \u00fanico \u201ccontrol\u201d (\u00bfcu\u00e1l, realmente?) del Partido. El poder indiscutido del Partido sobre la sociedad, sin control alguno. Nadie en aquellos d\u00edas pod\u00eda impedir la fusi\u00f3n de estos dos poderes, la interpenetraci\u00f3n rec\u00edproca de ambas capas, la consolidaci\u00f3n de una burocracia inamovible que dominase todos los sectores de la vida social. El proceso pudo verse acelerado y ampliado por la entrada en el Partido de elementos extra\u00f1os al proletariado, que acud\u00edan raudos a ponerse bajo el ala de la victoria; pero \u00e9sa fue una \u201cconsecuencia\u201d, y no una causa, de la orientaci\u00f3n del Partido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El momento en que la oposici\u00f3n a esa orientaci\u00f3n del Partido se expres\u00f3 con mayor fuerza en su seno fue la discusi\u00f3n acerca de la \u00abcuesti\u00f3n sindical\u00bb (1920-1921), que precedi\u00f3 al X Congreso del Partido. En el plano formal se trataba del papel de los sindicatos en la gesti\u00f3n de la producci\u00f3n y de la econom\u00eda; por la fuerza de las cosas, la discusi\u00f3n cay\u00f3 en el campo de los problemas, ya larga y \u00e1speramente debatidos durante los dos a\u00f1os anteriores, del \u201cmando de uno solo\u201d en las f\u00e1bricas y del papel de los \u201cespecialistas\u201d. El lector encontrar\u00e1, en el texto mismo de Alexandra Kolontai y en las Notas Hist\u00f3ricas que le siguen, la descripci\u00f3n de las diversas posiciones enfrentadas. Para resumirlo brevemente, la direcci\u00f3n del Partido, con Lenin a la cabeza, reafirmaba que la gesti\u00f3n de la producci\u00f3n deb\u00eda ser confiada a administradores individuales (\u00abespecialistas\u00bb burgueses u obreros seleccionados en raz\u00f3n de sus \u00abaptitudes y capacidades\u00bb) bajo el control del Partido, y que los sindicatos deb\u00edan asumir tareas de educaci\u00f3n de los obreros y de defensa de \u00e9stos con respecto a los directivos de la producci\u00f3n y del Estado. Trotski ped\u00eda una subordinaci\u00f3n completa de los sindicatos al Estado, su transformaci\u00f3n en ap\u00e9ndices y \u00f3rganos del Estado (y del Partido), siempre a partir del mismo razonamiento: puesto que somos un Estado obrero, el Estado y los obreros son la misma cosa y. por lo tanto, los obreros no necesitan un \u00f3rgano separado que les defienda contra \u00absu\u00bb Estado. La Oposici\u00f3n Obrera ped\u00eda que \u201cla gesti\u00f3n de la producci\u00f3n y de la econom\u00eda fuese confiada gradualmente a los \u00abcolectivos obreros\u00bb de las f\u00e1bricas\u201d con arreglo al modo en que tales colectivos estaban organizados en los sindicatos; que la \u00abdirecci\u00f3n de uno solo\u00bb fuese reemplazada por la direcci\u00f3n colegiada; que el papel de los especialistas y de los t\u00e9cnicos fuese reducido. La Oposici\u00f3n subrayaba que el desarrollo de la producci\u00f3n en las condiciones postrevolucionarias era un problema principalmente social y pol\u00edtico, cuya soluci\u00f3n depend\u00eda del despliegue de la iniciativa y creatividad de las masas trabajadoras, y no un problema administrativo y t\u00e9cnico. La Oposici\u00f3n denunciaba la creciente burocratizaci\u00f3n del Estado y del Partido (ya en aquel entonces todos los puestos de responsabilidad de alguna importancia eran adjudicados por nombramiento desde arriba y no por elecci\u00f3n), y la separaci\u00f3n continua entre el Partido y los obreros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es cierto que, en algunos de estos puntos, las ideas de la Oposici\u00f3n eran confusas y que, en conjunto, la discusi\u00f3n parece haberse desarrollado sobre un plano formal, de igual manera que las respuestas que se aportaron, tanto por una parte como por otra, eran respuestas m\u00e1s formales que de fondo (el fondo, por otro lado, se decid\u00eda ya en otro lugar distinto a los Congresos del Partido). As\u00ed, la Oposici\u00f3n (y Kolontai en las p\u00e1ginas de su texto) no distingu\u00eda claramente entre el papel (indispensable) de los especialistas y de los t\u00e9cnicos en cuanto tales y bajo el control de los obreros, y la transformaci\u00f3n de esos especialistas y t\u00e9cnicos en gestores incontrolados de la producci\u00f3n. La Oposici\u00f3n desarrollaba una cr\u00edtica indiferenciada de especialistas y t\u00e9cnicos, con lo que ofrec\u00eda un f\u00e1cil blanco a los ataques de Lenin y Trotski, que se esforzaban denodadamente en demostrar que no puede haber f\u00e1brica sin ingenieros, y llegaban subrepticiamente a la asombrosa conclusi\u00f3n de que aqu\u00e9lla era una raz\u00f3n suficiente para conceder a los ingenieros poderes dictatoriales de gesti\u00f3n sobre la totalidad del funcionamiento de la f\u00e1brica. La Oposici\u00f3n luchaba encarnizadamente en la discusi\u00f3n del problema del \u00abmando colegiado\u00bb , opuesto al \u00abmando de uno solo\u00bb, lo cual ofrec\u00eda un aspecto relativamente formal (un mando colegiado puede ser tan burocr\u00e1tico como el mando de un sola persona) y dejaba en la sombra el verdadero problema, no otro que el de la verdadera fuente de la autoridad. De este modo, Trotski pod\u00eda permitirse decir: \u00abLa actividad de los trabajadores no se define ni se mide por el hecho de que la f\u00e1brica est\u00e9 dirigida por tres hombres o por uno solo, sino que hay factores y hechos de orden mucho m\u00e1s profundo\u00bb (11), con lo que esquivaba el verdadero problema, es decir, en qu\u00e9 relaci\u00f3n esos \u00abtres hombres\u00bb o el \u00abuno solo\u00bb se hallan con respecto a la colectividad de los productores de la empresa. La Oposici\u00f3n hac\u00eda alarde de un relativo fetichismo sindical, en una \u00e9poca en que ya los sindicatos hab\u00edan ca\u00eddo bajo el pr\u00e1cticamente completo control de la burocracia del Partido. \u00abUn mantenimiento prolongado de la \u201cindependencia\u201d del movimiento profesional en una \u00e9poca de revoluci\u00f3n proletaria es tan imposible como una pol\u00edtica de bloques. Los sindicatos se convierten, en tal \u00e9poca, en los \u00f3rganos econ\u00f3micos m\u00e1s importantes con que cuenta el proletariado en el poder. Precisamente por ese hecho caen bajo la direcci\u00f3n del Partido comunista. No son \u00fanicamente las cuestiones de principio del movimiento profesional, sino tambi\u00e9n los conflictos serios que pueden tener lugar en el interior de estas organizaciones, lo que se encarga de resolver el Comit\u00e9 Central de nuestro Partido\u00bb (12). Escribiendo para responder a las acusaciones de Kautsky acerca del car\u00e1cter antidemocr\u00e1tico del poder bolchevique, Trotski no ten\u00eda motivo, sino muy al contrario, para exagerar la influencia del Partido en los sindicatos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pese a tales debilidades, pese a esa relativa confusi\u00f3n, la Oposici\u00f3n Obrera planteaba el verdadero problema: \u00bfqui\u00e9n debe gestionar la producci\u00f3n en el \u00abEstado obrero\u00bb?, y respond\u00eda correctamente: los organismos colectivos de los trabajadores. Lo que la direcci\u00f3n del Partido quer\u00eda, lo que hab\u00eda ya impuesto -y ah\u00ed no hay ninguna diferencia entre Lenin y Trotski-, era una jerarqu\u00eda dirigida desde arriba. Es sabido que esa concepci\u00f3n obtuvo la victoria. Tambi\u00e9n es sabido a d\u00f3nde ha llevado dicha victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la lucha entre la Oposici\u00f3n Obrera y la direcci\u00f3n del Partido bolchevique, se asisti\u00f3 a la disociaci\u00f3n de dos aspectos contradictorios que, parad\u00f3jicamente, han coexistido en el marxismo en general, y en particular en su encarnaci\u00f3n rusa. La Oposici\u00f3n Obrera hace o\u00edr, por vez primera en la historia del movimiento marxista oficial, esa llamada a la actividad propia de las masas, esa confianza en las capacidades creadoras del proletariado, esa convicci\u00f3n de que, con la revoluci\u00f3n socialista, comienza un per\u00edodo verdaderamente nuevo de la historia humana, en el cual las ideas del periodo precedente no conservar\u00e1n sino un valor m\u00ednimo y el edificio social deber\u00e1 ser reconstruido de arriba abajo. Las tesis de la Oposici\u00f3n son un intento de encarnar tales ideas en un programa pol\u00edtico que se ocupe del campo fundamental de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El triunfo de la orientaci\u00f3n leninista constituye el triunfo del otro aspecto que, a decir verdad, se hab\u00eda convertido desde hac\u00eda mucho tiempo, e incluso en Marx mismo, en el elemento predominante en el pensamiento y la actividad socialista. Lo que constantemente, como una obsesi\u00f3n, aparece una vez y otra en todos los textos y discursos de Lenin durante ese per\u00edodo es la idea de que Rusia debe aprender de las ense\u00f1anzas \u00abescolares\u00bb de los pa\u00edses capitalistas avanzados y convencerse, por lo tanto, de que no existen treinta y seis m\u00e9todos para desarrollar la producci\u00f3n y la productividad del trabajo y para salir del atraso y del caos, es decir, que hay que adoptar la \u00abracionalizaci\u00f3n\u00bb capitalista, los m\u00e9todos de direcci\u00f3n capitalistas, los \u00abest\u00edmulos laborales capitalistas\u00bb. Todo ello no son sino medios que, al parecer, podr\u00edan ponerse al servicio de ese fin hist\u00f3rico radicalmente opuesto: la construcci\u00f3n del socialismo. En base a esto, Trotski, al discutir los m\u00e9ritos del militarismo, llega a separar por completo el Ej\u00e9rcito en s\u00ed mismo, o sea, su estructura y sus m\u00e9todos. del sistema social al que sirve. Lo que resulta criticable en el militarismo burgu\u00e9s y en el Ej\u00e9rcito burgu\u00e9s, dice en s\u00edntesis Trotski, es que est\u00e1n al servicio de la burgues\u00eda; en cuanto a lo dem\u00e1s, no hay nada que decir. La \u00fanica diferencia, seg\u00fan \u00e9l, reside en esto: \u00ab\u00bfQui\u00e9n detenta el poder?\u00bb (13). De igual manera, la dictadura del proletariado no se expresa \u00abmediante la forma de direcci\u00f3n de las diversas empresas\u00bb (14). La idea de que los mismos medios no pueden ponerse indiferentemente al servicio de fines distintos; de que existe una relaci\u00f3n intr\u00ednseca entre los instrumentos que se utilizan y el resultado que se obtiene; de que, ante todo, ni el Ej\u00e9rcito, ni la f\u00e1brica, son simples \u00abmedios\u00bb o \u00abinstrumentos\u00bb, sino estructuras sociales donde se organizan dos formas fundamentales de relaciones entre los hombres (la producci\u00f3n y la violencia); la idea de que en esas formas de relaci\u00f3n puede percibirse, condensada, la expresi\u00f3n esencial del tipo de relaciones sociales que caracterizan una \u00e9poca, tal idea, al ser considerada totalmente trivial para un marxista, se ve \u00abolvidada\u00bb por entero. Se trata s\u00f3lo de desarrollar la producci\u00f3n, utilizando para ello aquellos m\u00e9todos y estructuras que han demostrado que funcionan. El hecho de que, entre esas \u201cdemostraciones\u201d, la principal la constituyera el desarrollo del \u201ccapitalismo\u201d en cuanto sistema social, es decir, que una f\u00e1brica produzca no exactamente tejidos o acero, sino proletariado y capital, eso era perfectamente indigno de atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Detr\u00e1s de ese \u00abolvido\u00bb se esconde, evidentemente, algo m\u00e1s. Desde un punto de vista coyuntural, existe por supuesto la angustiosa preocupaci\u00f3n por levantar cuanto antes una producci\u00f3n y una econom\u00eda que se hunden. Pero semejante preocupaci\u00f3n no dicta fatalmente la elecci\u00f3n de los \u00abmedios\u00bb. Si, para los dirigentes bolcheviques, aparece como evidente que los \u00fanicos medios eficaces son los medios capitalistas, eso significa que tambi\u00e9n ellos est\u00e1n impregnados de tal convicci\u00f3n, de que el capitalismo es el \u00fanico sistema \u201cproductivo\u201d eficaz y racional. Fieles a Marx en cuanto a querer suprimir la propiedad privada, o la anarqu\u00eda mercantil, no pretenden suprimir la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n llevada a cabo por el capitalismo. Aspiran a modificar la \u201ceconom\u00eda\u201d, no las relaciones de trabajo y el trabajo mismo. A un nivel a\u00fan m\u00e1s hondo, su filosof\u00eda es la filosof\u00eda del desarrollo de las fuerzas productivas, y tambi\u00e9n ah\u00ed son fieles herederos de Marx o, al menos, de un aspecto de Marx, que es el dominante en sus obras de madurez. El desarrollo de las fuerzas productivas es, si no el fin \u00faltimo, en todo caso s\u00ed el \u201cmedio absoluto\u201d, en el sentido de que todo lo dem\u00e1s debe llegar por a\u00f1adidura. y de que todo en absoluto debe verse subordinado a tal desarrollo. \u00bfLos hombres? Tambi\u00e9n los hombres, claro est\u00e1. \u00abPor regla general, el hombre se esforzar\u00e1 por evitar el trabajo\u2026 El hombre es un animal perezoso\u2026\u00bb (15). Para combatir esa pereza, es preciso poner en acci\u00f3n todos los medios que han probado su eficacia: el trabajo obligatorio -cuyo car\u00e1cter cambia como de la noche al d\u00eda en caso de ser impuesto por la \u00abdictadura socialista\u00bb (16)-, y los medios t\u00e9cnicos y econ\u00f3micos: \u201cBajo un r\u00e9gimen capitalista, el trabajo por piezas o a destajo, la puesta en vigor del sistema taylorista. etc., ten\u00edan como meta aumentar la explotaci\u00f3n de los obreros y arrebatarles la plusval\u00eda. Como consecuencia de la socializaci\u00f3n de la producci\u00f3n, el trabajo por piezas, a destajo, etc., apunta a un crecimiento de la producci\u00f3n socialista y, por lo tanto, a un aumento del bienestar com\u00fan. Los trabajadores que aportan en mayor medida que otros su esfuerzo al bien com\u00fan adquieren el derecho a recibir una porci\u00f3n mayor del producto social que los r\u00e1canos, los indolentes y los desorganizadores\u00bb. Esto no lo dice Stalin en 1939, sino Trotski en 1919 (17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Que una organizaci\u00f3n socialista de la producci\u00f3n durante el primer per\u00edodo no resulta concebible sin una \u00abobligaci\u00f3n de trabajar\u00bb (el que no trabaja no come), es cierto; que una uniformizaci\u00f3n del esfuerzo realizado por talleres y f\u00e1bricas debe exigir el establecimiento de algunas normas laborales indicativas, es probable. Pero todos los sofismas de Trotski sobre el hecho de que \u00abel trabajo libre\u00bb no ha existido jam\u00e1s en la Historia y no existir\u00e1 antes del comunismo pleno, no podr\u00e1n hacer olvidar a nadie la cuesti\u00f3n crucial: \u00bf\u201dQui\u00e9n\u201d establece las normas? \u00bf\u201dQui\u00e9n\u201d controla y sanciona la obligaci\u00f3n de trabajar? \u00bfSon las colectividades de trabajadores organizados? \u00bfO bien una categor\u00eda social espec\u00edfica, que tiene como funci\u00f3n gestionar el trabajo de los otros? Gestionar el trabajo de los otros: he ah\u00ed el punto de partida y el de llegada de todo ciclo de explotaci\u00f3n. Y esta \u00abnecesidad\u00bb de una categor\u00eda social espec\u00edfica que gestione el trabajo de los otros en la producci\u00f3n, y tambi\u00e9n la actividad de los otros en la pol\u00edtica y en la sociedad, esta necesidad de una direcci\u00f3n separada de las empresas y de un partido que domine el Estado, la proclam\u00f3 el bolchevismo desde los primeros d\u00edas de su subida al poder y se empe\u00f1\u00f3 encarnizadamente en imponerla. Sabido es que lo logr\u00f3. En tanto en cuanto las ideas desempe\u00f1an un papel en el desarrollo hist\u00f3rico -y, \u201cen \u00faltimo an\u00e1lisis\u201d, su papel es enorme-, la ideolog\u00eda bolchevique (y, a su trav\u00e9s, la ideolog\u00eda marxista) ha sido un factor decisivo en el surgimiento de la burocracia rusa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(1) Ver, entre otros, P. Chaulieu: \u201cLas relaciones de producci\u00f3n en Rusia\u201d (n\u00fam.2) y \u201cLa explotaci\u00f3n de los campesinos bajo el capitalismo burocr\u00e1tico\u00bb (n\u00fam. 4) [P.Chaileu es uno de los seud\u00f3nimos, como Paul Cardan, que utiliz\u00f3 Castoriadis. Textos incluidos en\u00a0<em>La sociedad burocr\u00e1tica<\/em>\u00a0Vol 1, Barcelona, Tusquets, 1976]; Claude Lefort: \u201cEl totalitarismo sin Stalin\u00bb (n\u00fam. 15).[Incluido en el libro\u00a0<em>\u00bfQu\u00e9 es la burocracia?<\/em>, Par\u00eds, Ruedo Ib\u00e9rico]<br \/>\n(2) Publicaremos, en nuestros pr\u00f3ximos n\u00fameros, art\u00edculos acerca de la econom\u00eda y de la sociedad rusas despu\u00e9s de la industrializaci\u00f3n.<br \/>\n3) Ver tambi\u00e9n los textos citados en la nota 1, el editorial del n\u00fam. 1, y P. Chaulieu: \u201cSobre el contenido del socialismo\u201d (n\u00fam. 17).<br \/>\n(4) Cuando hablamos de \u201cfunci\u00f3n hist\u00f3rica\u201d en este contexto no hacemos metaf\u00edsica o racionalizaci\u00f3n a posteriori. Se trata de una abreviaci\u00f3n para decir: o bien Rusia habr\u00eda desarrollado una gran industria moderna, o bien el nuevo Estado habr\u00eda sido aplastado en cualquier conflicto (lo m\u00e1s tarde, en 1941).<br \/>\n(5) \u00danicamente en este sentido existe un elemento de verdad en la relaci\u00f3n establecida por Trotsky entre la burocracia y el atraso de Rusia, relaci\u00f3n torpemente resucitada por Deutscher, por ejemplo. Lo que evidentemente se olvida en nuestros d\u00edas de a\u00f1adir es que, en este caso, se trata a las claras de un \u201cr\u00e9gimen de explotaci\u00f3n\u201d que realiza la acumulaci\u00f3n primitiva.<br \/>\n(6) Una cita entre cien posibles: \u201cLa historia hizo aparecer en 1918 las dos mitades separadas del socialismo, que viv\u00edan codo con codo, como dos brotes futuros en el interior de la concha \u00fanica del capitalismo internacional. Alemania y Rusia encarnaron la materializaci\u00f3n m\u00e1s flagrante: la una, de las condiciones socioecon\u00f3micas del socialismo; la otra, de sus condiciones pol\u00edticas.\u00bb (Lenin: \u00abInfantilismo \u2018de izquierda\u2019 y mentalidad peque\u00f1o-burguesa\u00bb,\u00a0<em>Selected Works<\/em>\u00a0, vol. VII, p. 365.)<br \/>\n(7) L. Trotski:\u00a0<em>Terrorismo y Comunism<\/em>o, ed. 10-18, Par\u00eds, 1963, p. 252.<br \/>\n(8) Ib., p. 228.<br \/>\n(9) Ib., p. 243.<br \/>\n(10) Ib., p\u00e1gs. 170-171.<br \/>\n(11) Ib., p. 242.<br \/>\n(12) Ib., p. 172.<br \/>\n(13) Ib., p. 257, subrayado en el texto.<br \/>\n(14) Ib., p. 243.<br \/>\n(15) Ib., p. 202.<br \/>\n(16) Ib., p. 223.<br \/>\n(17) Ib., p. 225.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Edici\u00f3n digital de la Fundaci\u00f3n Andreu Nin, diciembre 2002<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este texto fue publicado en enero de 1964 en la revista\u00a0Socialisme ou Barbarie, numero 35, con el seud\u00f3nimo de Paul Cardan. Serv\u00eda de introducci\u00f3n al texto de Akejandra Kolontai\u00a0\u00a0La oposici\u00f3n obrera, publicada en el mismo n\u00famero de la revista. El folleto de Alexandra Kolontai La Oposici\u00f3n Obrera apareci\u00f3 en Mosc\u00fa en 1921, durante la violenta &hellip; <a href=\"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/?p=146\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El papel de la ideolog\u00eda bolchevique en la aparici\u00f3n de la burocracia (Cornelius Castoriadis, 1964)<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":15645,"featured_media":147,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-146","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/15645"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=146"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/146\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":162,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/146\/revisions\/162"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/147"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reyerta.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}